Página en blanco | Periodismo humano

Revista que hace periodismo narrativo

Construyendo un estilo de periodismo diferente

Cuando a fines del año pasado conversaba, nuevamente, con mi buen amigo Jair Villacrez sobre la posibilidad de crear un nuevo medio de comunicación no imaginábamos, siquiera suponíamos, que este 2020 sería el año convulsionado que todos hemos vivido. Habíamos tenido la oportunidad de dirigir un medio digital años atrás y no había funcionado ¿Qué nos empujaba, entonces, a tener aquella conversación de forma constante? Él es un periodista de carrera y con experiencia en diversos medios de comunicación y yo, por mi lado, un escritor y abogado. Coincidimos en que el nivel periodístico de nuestra prensa doméstica es bajo, para no decir paupérrimo y que alguien debía hacer las cosas de forma diferente.

Es verdad, en los últimos años hemos visto el acelerado deterioro de la prensa, y ni hablar de la televisión, que se han convertido en replicadores de chismografía sin importancia y que han perdido, en su gran mayoría, el horizonte de que la prensa no solamente es un negocio sino también una labor social, sobre todo, en un país como el nuestro que carece de servicios básicos y educación. Era necesario resurgir los valores originales del periodismo e innovar a través de ellos una propuesta para el Siglo XXI que promueva y respete los valores democráticos y, sobre todo, la libertad de las personas.

La pandemia precipitó los planes y juntos con Jair nos pusimos manos a la obra para congregar a un equipo de profesionales que quiera trabajar en este sueño. El sueño se llama Página en blanco, un proyecto lleno de buenas intenciones y de bajo presupuesto que desde que inició hemos propuso contenidos de valor teniendo como premisa que los peruanos queremos leer, queremos enterarnos de las cosas. A lo largo del año hemos tenido una línea editorial clara entendiendo que es labor de la prensa ser fiscalizadora del poder. Así, por ejemplo, en mayo de este año denunciamos que las tablets compradas por el Gobierno de Martín Vizcarra nunca llegarían, lo que ha ocurrido tal cual lo contamos, manifestamos nuestra preocupación por la discriminación hacía las minorías LGTBI, afroperuana, indígena, migrante, entre otros.

Este año hemos encontrado la voz que queremos, el próximo año debe ser la reafirmación de lo que somos: hacemos periodismo narrativo y humano. Desde el día de hoy en la revista entramos en descanso hasta el 4 de enero del 2021, día en que revelaremos los cambios en los que venimos trabajando para llegar a esa reafirmación de nuestra identidad. Página en blanco, si bien es un proyecto humilde, viene creciendo paso a paso. Entendemos que debemos construir una reputación en base a nuestro trabajo: La revisión de nuestros textos, la confrontación de fuentes, la revisión de nuestro estilo, elección de las fotografías y todo el cariño y empeño que existe detrás de cada uno de nuestros contenidos. Estamos construyendo un estilo de periodismo diferente.

Como Director tengo que decir que me siento orgulloso por tener un equipo de lujo, de personas profesionales que se han dispuesto a confiar en este proyecto y sentirlo como lo que es: algo suyo. Tengo que agradecer personalmente lo que hace cada uno de ellos: La determinación de Sofía Salazar, quien supo manejar la excelente cobertura a las marchas en protesta por la asunción de Merino; la alegría y entusiasmo de Camila Vera que tiene una prosa impecable; el bello gusto estético de Rodrigo del Castillo para hacer de esta revista un producto atractivo y amigable para nuestro creciente público; la investigación aguda y precisa de Santiago Zelada; la acidez de la prosa política de Roberto Durán; a todos nuestros colaboradores y, por supuesto, la escuela impuesta por Jair. Sin ellos Página en blanco no existiría.

Paul Montjoy Forti