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Marcelo Tejada
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El suicidio es un fenómeno complejo y multifuncional pues ha sido abordado por distintas disciplinas científicas como la filosofía, sociología, teología, psicología, e inclusive, por las artes. Hoy en día, el suicidio es un problema de Salud Pública y para ello, en el año 1999, se formó el SUPRE, una iniciativa mundial de la Organización Mundial de la Salud para la prevención del suicidio.

Según cifras actualizadas al 10 de octubre del 2020 del Sistema Nacional de Defunciones (SINADEF), en el Perú se registraron 432 suicidios. Asimismo, según el Ministerio de Salud, durante los primeros 4 meses de este año (2021) más de 200 personas decidieron terminar con sus vidas, lo que podría significar que para finales de diciembre de este año la cifra de suicidios supere los 614 que se registraron en todo el 2020. Cabe destacar que dentro del marco de la pandemia por Covid-19 se ha generado ansiedad y estrés crónico, tal como indican especialistas en temas de salud mental del Ministerio de Salud (MINSA).

Al ser el suicidio un fenómeno complejo existen muchos factores que juegan un papel significativo. Uno de esos factores está relacionado a los medios de comunicación, que todos los días nos abastecen de muchas noticias en variedad de formas e influye en nuestras actitudes, creencias, ideas y comportamientos. Es por ello que juegan un rol activo en la prevención del suicidio. Existe un manual preparado por la OMS, titulado: “Prevención del suicidio: Un instrumento para profesionales de los medios de comunicación.

Hoy en día no es difícil toparse con videos o fotos en las redes sociales, periódicos, etc., mostrando y contando detalladamente cómo, cuándo y dónde se cometió el acto, cuál fue el nombre de la víctima y qué lo llevó a terminar con su vida que son difundidos – irresponsablemente – por las personas.

Informar sobre el suicidio de manera apropiada y de forma adecuada puede prevenir una trágica pérdida, la pérdida de un ser querido, de alguien amado. En esta publicación, te quiero informar sobre qué hacer y qué no hacer si te encuentras con material relacionado a este o alguien que conozca ha sufrido una pérdida de este tipo.

¿Qué no hacer?

  • No compartas ni difundas videos ni fotos ni textos que se encuentren por la red, donde aparezca la persona fallecida, los detalles el método empleado por esta ni la escena del acto.
  • No glorifiques ni presentes el suicidio como algo “normal” o “heroico”.
  • No culpes a nadie, evitar dar opiniones sesgadas que falten el respeto a la familia del fallecido.
  • No uses estereotipos religiosos ni culturales, evite dar opiniones cargadas de creencias propias, que no son ajenas.
  • No hables de la muerte por suicidio como algo “comprensible” ni minimizar el problema, dando comentarios como: “Si te quieres matar, te subes a un edificio y te tiras”.

¿Qué sí hacer?

  • Ser prudente y evitar la difusión de material como videos y fotos donde se muestre el acto, el método empleado y la escena de la víctima.
  • No divulgar mitos sobre el suicidio: “No es cierto que quien habla de su intención de suicidarse no lo vaya a hacer” o “solo las personas de ‘tal’ escala social se suicidan’’ o “no es cierto que un profesional de la salud mental pueda tratar con personas que tienen ideas suicidas o hayan dicho que están a punto de hacerlo.
  • Ser empático, ponerse en el lugar del otro. Mostrar consideración por las personas que han perdido a un ser querido, ofrecerles un mensaje de solidaridad en momentos de inevitable y muy profundo dolor.

Siguiendo estos pasos, tú, quien estás leyendo esto, puedes salvar una o, ¿por qué no?, muchas vidas.