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Roberto Duran

En la historia canadiense existe un capitulo sombrío y poco conocido fuera de sus fronteras, pero relevante desde la unificación de las provincias del ex Dominio de Canadá (1867) hasta fines del siglo XX: el genocidio cultural indígena a manos del Estado canadiense.

Canadá obligó a generaciones de niños indígenas (Inuit, Métis y First Nations) a asimilar a la cultura eurocéntrica mediante diversas formas (escuelas residenciales, adopciones interraciales y separación de menores) con consecuencias atroces y perdurables. Las escuelas residenciales fueron el sistema de genocidio cultural canadiense más grande y perdurable con internamiento de menores bajo gestión de diversas iglesias y financiamiento gubernamental. Allí se registraron casos de abusos físicos, psicológicos y sexuales, desapariciones, suicidios y desnutrición experimental.

Una política etnicida que destruyó siete generaciones

Los primeros intentos de asimilación cultural hacia poblaciones autóctonas datan de inicios del siglo XVII, pero las difíciles condiciones en la colonia de Nueva Francia y las resistencias por parte de las poblaciones originarias imposibilitaron el sostenimiento inicial del sistema educativo por parte de los misioneros. En 1834 se crea la primera escuela residencial de Canadá, el Mohawk Institute, administrada por anglicanos, en las cercanías de la reserva indígena de Six Nations en Ontario.

El Mohawk Institute en Brantford, Ontario.

Por encargo del gobierno, en 1847, se publica el Reporte Bagot (Report on the affairs of Indians in Canada) redactado por el Superntenintente de educación del Alto Canadá Egerton Ryerson. Inspirado en el sistema educativo de Indias Occidentales, el reporte recomendaba que los indígenas debieran ser educados de manera separada, religiosa, exclusivamente en inglés y con un enfoque industrial.

Informe de Egerton Ryerson para justificar el sistema de escuelas residenciales para indígenas.

Al fundarse la Confederación de Canadá en 1867, los indígenas quedaban bajo jurisdicción del nuevo gobierno federal. Dos años después se publicó la Ley de emancipación gradual de indígenas, buscando que la asimilación indígena en la cultura europea, el cristianismo y la vida agrícola mediante la dación de tierras a hombres que tengan suficiente nivel educativo y que sean “emancipados” de sus afiliaciones tribales y derechos obtenidos por tratados indígenas.

No es hasta 1876 que se publica la Ley Indígena (Indian Act en inglés), una norma compilatoria de derecho indígena a nivel federal. Dicha ley definía el concepto de “indígena”, “banda”, reserva indígena y la perdida del estatus de “indígena” en todo el Dominio de Canadá. Las primeras versiones de la ley avalaban la discriminación a las mujeres por su estado civil quitándoseles tierras, la prohibición de ceremonias religiosas, limitación al acceso a la justicia y la obligatoriedad de las escuelas residenciales indígenas. Esta obligatoriedad se basa en el Reporte Davin (Report on Industrial Schools for Indians and Half-Breeds) y se inspira en la experiencia estadounidense de la época. Davin concluyó en que la mejor forma de asimilar a los pueblos indígenas era crear internados para menores, alejarlos de sus familias para que estén dentro de “un circulo constante de condiciones civilizadas”.

 

Mediante cartas, el obispo Vital-Justin Grandin convenció al ministro de obras publicas de financiar escuelas industriales para que los niños indígenas “lleven una vida diferente a la de sus padres y que pierdan sus costumbres, hábitos y lengua de sus ancestros.” En 1883, el Parlamento financió la construcción de las primeras tres escuelas residenciales indígenas siendo la Battleford Industrial School la primera escuela residencial federal. Para 1900, existían 61 escuelas residenciales federales en todo el país. Llegando a su cima a inicios de los treintas con 80 escuelas residenciales.

Battleford dejo de ser escuela residencial en 1914 para luego ser seminario hasta su cierre en 1972. Dos años después, 72 tumbas fueron exhumadas del cementerio cercano, en su mayoría niños.

A inicios de 1920, el gobierno federal comenzó a comprar escuelas residenciales a congregaciones religiosas, pero dejando la gestión de estas a los religiosos. Entre 1945 y 1955, el alumnado indígena pasó de 9,532 a 17,947; sin embargo el modelo se había convertido económicamente inviable. La obligatoriedad de internamiento acabó en 1948.

En 1951 fue modificada la Indian Act para que los gobiernos provinciales y territoriales puedan asumir la educación de los pueblos originarios integrándolos al sistema educativo publico. Esta modificatoria propició el declive de escuelas residenciales federales hasta el cierre de la última escuela, la Marieval Indian Residencial School en 1997.

Pese al declive de las escuelas residenciales indígenas, las modificatorias al Indian Act permitieron que los gobiernos provinciales tengan competencias legales sobre pueblos originarios donde no se apliquen leyes federales, incluida la intervención de servicios sociales con sesgos eurocéntricos, ocasionando daciones en adopción interraciales masivas de niños a familias no indígenas en Estados Unidos y Canadá. Durante los años de los Sixties Scoop se estima que cerca de 20,000 niños indígenas fueron separados y dados en adopción durante 1960 a 1990.

Avisos de adopción de niños métis en Saskatchewan

De acuerdo con el informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, alrededor de 150,000 niños indígenas estuvieron en escuelas residenciales.

Los efectos directos y colaterales de este periodo han ocasionado que los sobrevivientes y sus descendientes presenten casos de abusos de sustancias, depresión, suicidio, estrés postraumático, discapacidades físicas y psíquicas, entre otros.

The Scoop (2018) – Kent Monkman

Tumbas sin nombre, zapatos de niños e iglesias ardientes

Con la aparición de restos no identificados de 215 niños el 28 de mayo de 2021 cerca a la Escuela Residencial Indígena de Kamloops (provincia de Columbia Británica); la sociedad canadiense ha vuelto a encontrarse con uno de sus tormentos más íntimos: las muertes de menores indígenas en escuelas residenciales.

En 2015, el informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación canadiense indicó que fallecieron alrededor de 3,200 niños en escuelas residenciales como mínimo.

Una semana después, el 4 de junio, la Universidad Simon Fraser publicó un comunicado sobre la investigación que realiza en tres cementerios cerca a la Escuela Residencial Indígena de Brandon (provincia de Manitoba) señalando que se había localizado 104 potenciales tumbas, de las cuales 24 estaban fuera del registro histórico.

Al saberse del descubrimiento de las 215 tumbas en Kamloops, diversas comunidades autóctonas dieron su pesar por el hallazgo, autoridades provinciales autorizaron aumento de fondos para investigar más recintos y la sociedad civil empezó a manifestarse poniendo zapatos de niños en lugares públicos, utilizando camisetas naranjas (símbolo de remembranza indígena) y utilizando el hashtag #EveryChildMatters.

El Dia Nacional de los Pueblos Indígenas en Canadá es el 21 de junio y fue decretada en 1996 a fin de reconocer la diversidad y aportes de los pueblos autóctonos canadienses; sin embargo, este año la tónica había cambiado. En las primeras horas del 21 de junio pasado se reportó dos incendios en dos iglesias a 40 km. de distancia la una de la otra. Las iglesias del Sagrado Corazón de Penticton y la de San Gregorio en Osoyoos habían sido incendiadas hasta el punto que quedar en cenizas. Ambas estaban 200 km. al sur de Kamloops, donde se habían descubierto las primeras 215 tumbas no identificadas.

El 24 de junio, el jefe Cadmus Delmore del pueblo originario Cowessess anunció, en una video conferencia, que en los terrenos próximos a la escuela residencial de Marieval (provincia de Saskatchewan) se habían encontrado 751 tumbas no identificadas con la ayuda de radares, en el marco de investigaciones forenses . La escuela residencial de Marieval fue la última escuela en actividad cuando cerró en 1997.

Esta cifra triplicaba las tumbas descubiertas en Kamloops el mes anterior y se convertía en el hallazgo de tumbas más grande de la historia canadiense, así también Delmore señaló que no se trataban de fosas comunes y que existían tumbas que tenían lápidas removidas por miembros Iglesia Católica durante los sesentas.

Dos días después del anuncio de los descubrimientos en Marieval, dos iglesias más fueron incendiadas durante la madrugada del sábado 26 en la provincia de la Columbia Británica. Diversas iglesias católicas, anglicanas y de otras denominaciones fueron vandalizadas en represalia por los hallazgos de tumbas.

El 30 de junio, víspera del Día de Canadá, se difundió el posible descubrimiento de otro cementerio cercano a una escuela residencial convertida en resort en Cranbrook (provincia de Columbia Británica); no obstante, los habitantes del pueblo desmintieron que las personas enterradas sean desconocidas.

Trudeau emplaza al Vaticano y el boicot al Canadá Day

Al día siguiente del descubrimiento de las 215 tumbas en Kamloops, el primer ministro Justin Trudeau publicó un tweet lamentando dicho hallazgo y que ponía a disposición de los afectados los servicios del estado.

Es habitual en la historia política canadiense tener que lidiar con descubrimientos como las tumbas en escuelas residenciales indígenas. Es el pecado original canadiense. Tanto así que Trudeau compareció el 1 de junio frente al Parlamento en Ottawa con motivo de dichos hallazgos.

Con el descubrimiento de las tumbas en Kamloops, se volvió a tocar el tema del involucramiento de la Iglesia Católica en la administración de escuelas residenciales indígenas. Si bien Trudeau es católico, este emplazó al Papa Francisco para que, a nombre de la Iglesia Católica, brinde disculpas a los pueblos autóctonos en 2017. Trudeau volvió a la carga el Primer Ministro para emplazar al Sumo Pontífice el 4 de junio para este se disculpe.

Dos días después, el 6 de junio, el Papa Francisco manifestó su pesar durante el Ángelus dominical y pidió para que los líderes católicos canadienses junto con las autoridades políticas cooperen en búsqueda de una reconciliación.

Las reacciones a las declaraciones de Francisco no se hicieron esperar. La ministra de Relaciones con los Grupos Indígenas, Carolyn Bennett, calificó las declaraciones del Papa de «insuficientes», Trudeau volvió a exigir disculpas. Mientras tanto, el jefe de la Asamblea de las Primeras Naciones de Canadá, Perry Bellegarde, dio a conocer que representantes de los pueblos autóctonos tendrán audiencia con el Papa para diciembre de este año, de acuerdo con el New York Times.

A medida en que se descubría más casos de tumbas sin identificar, las tensiones hacia la fiesta nacional canadiense, Canada Day, aumentaban progresivamente. Se lanzaron hashtags en redes sociales llamando a cancelar las celebraciones del 1 de julio tales como #CancelCanadaDay (Cancelen el Día de Canadá), #NoPrideInGenocide (No hay orgullo en el genocidio), #EveryChildMatters (Cada niño cuenta). La movilización en las calles estaba convocada para el primer día de julio.

El mismo 1 de julio, Justin Trudeau daba un discurso del Día de Canadá más centrado en cómo el país enfrentaba la pandemia de la COVID-19, pero haciendo hincapié en reconocer los errores históricos de Canadá con las poblaciones autóctonas y llamando a un esfuerzo común de reconciliación.

La necesidad de seguir buscando la verdad y el perdón

En 2008, Canadá instaló una Comisión de la Verdad y Reconciliación (TRC por sus siglas en inglés) con un informe final publicado en 2015. Meses después de la instalación de dicha comisión, el primer ministro Stephen Harper ofreció disculpas publicas a los sobrevivientes de las escuelas residenciales a nombre del Estado.

El informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación tiene 94 propuestas para enmendar las relaciones con las pueblos originarios y poder brindar reparaciones. Canadá no ha avanzado lo suficiente en la reparación y reconciliación con sus poblaciones autóctonas. Más allá de reparaciones económicas, las desigualdades de oportunidades y altos niveles de daños colaterales en los sobrevivientes no han logrado equiparar las oportunidades de los pueblos indígenas.

En una entrevista con la CBC, Murray Sinclair, ex senador indígena y ex presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, señala la búsqueda de reconciliación pasa por que las partes no vean esta como una cuestión de benevolencia por parte del Estado o cuestión de exigencia de derechos. Sinclair considera que debe financiarse programas de apoyo emocional a los sobrevivientes.

El 7 de julio último, la servidora pública y ex diplomática Mary Simon fue aceptada como gobernadora general de Canadá de parte de la reina Isabel II, bajo nominación del primer ministro Justin Trudeau. Simon se convierte en la primera jefa de Estado de origen métis.

A diferencia de otros políticos canadienses, Mary Simon no es bilingüe en francés e inglés como suele ser la elite gobernante de Ottawa. La futura gobernadora dio su primer mensaje en inglés y inuktitut prometiendo aprender francés, pues durante su juventud se le negó la oportunidad de aprender dicho idioma como estudiante en escuelas federales diurnas, cuya política lingüística y administración era parecida a la de las escuelas residenciales indígenas.