Quiero compartirlo en mis redes:
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email
Camila Vera
Últimas entradas de Camila Vera (ver todo)

Por Camila Vera Criollo.

Es la persona que realiza una acción muy abnegada en beneficio de una causa noble. La definición que la RAE le otorga al término héroe conduce a los peruanos a señalar a quien, en 1999, fue titulado el peruano del milenio: Miguel Grau Seminario.

La historia es conocida: en 1879, a bordo del Huáscar y con la evidencia de que la fuerza naval chilena superaba las condiciones de la peruana, el almirante se mantuvo en la contienda hasta que una granada le arrebató la vida y le concedió la gloria. El Combate de Angamos es un episodio que se conmemora cada 8 de octubre, pero este año tiene un tinte particular no solo por el debate naciente luego de que el presidente Martín Vizcarra declarara el día como laborable –»El mejor homenaje que le debemos rendir a la patria es trabajando por la reactivación y el crecimiento del Perú»–, sino también porque en medio de una pandemia la heroicidad implora una visión moderna, alcanzable al proceder de los ciudadanos.

Prestigio

Miguel Grau se ganó la fama de caballero en el Combate de Iquique, cuando, tras derrotar a la corbeta Esmeralda, decidió socorrer a 62 sobrevivientes chilenos y, además, enviar los objetos personales de Arturo Prat, el comandante enemigo, de regreso a las manos de su viuda Carmela Carvajal. “Su digno y valeroso esposo […] fue víctima de su temerario arrojo en defensa y gloria de la bandera de su patria», decía la carta que el peruano escribió.

Fue Carmela, entonces, quien resaltó en unas líneas la humanidad del peruano: “En ella [la carta], con la hidalguía del caballero antiguo, se digna usted a acompañarme en mi dolor, deplorando sinceramente la muerte de mi esposo, y tiene la generosidad de enviarme las queridas prendas que se encontraron sobre la persona de mi Arturo, prendas para mí de un valor inestimable”.

141 años después, este reconocimiento ya está adherido a la locución “El caballero de los mares” y también a un fragmento del himno de la Marina de Guerra del Perú:

“La gloriosa Marina Peruana

conserva la llama de la tradición,

pues al ir patrullando sus aguas,

tarea sagrada, eterna misión,

Miguel Grau continúa presente

sobre el puente del Huáscar sin par.

El centauro, nobleza y acero,

¡mejor marinero jamás tuvo el mar!”.

Si bien es cierto que ahora las guerras navales solo forman parte de los libros de historia, la práctica de valores no expira con los héroes que, como Miguel Grau, sacrificaron vida y obra por la reputación del país. Hay signos de solidaridad que merecen un repaso: nombres de peruanos que no se han enfrentado en botes, pero que con la llegada de la COVID-19 se han sumergido en los mares del trabajo comunitario, en la búsqueda del bien colectivo. Se trata de una heroicidad que tiene un nuevo rostro, uno con mascarilla.

El “ángel del oxígeno” de San Juan de Miraflores

 

Mario Romero Pérez fue un peruano de 62 años cuya rectitud lo llevó a ganarse el aprecio no solo de Lima Sur, sino del país entero. Él optó por vender el oxígeno medicinal a un precio justo –15 soles el metro cúbico– aun cuando los demás proveedores elevaron la tarifa. Pero el 19 de julio, Mario falleció por COVID-19, luego de haber estado en el Hospital Guillermo Kaelin durante más de dos semanas.

 

Las condolencias no se hicieron esperar: la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Ana Neyra, resaltó en Twitter la labor del peruano.

El entonces ministro de Trabajo, Martín Ruggiero, también expresó su pesar a través de un mensaje en Twitter.

La intervención modélica de Mario garantizó la salud de los pacientes que necesitaban este recurso fundamental para aliviar los problemas respiratorios a causa el COVID-19. Es otra manera de salvar vidas.

Fiorella Peña y la lengua de señas

Frente a la ola informativa que seguía minuto a minuto el estado de emergencia, Fiorella Peña Blanco, una comunicadora cusqueña, decidió usar sus redes sociales para traducir a lengua de señas los mensajes presidenciales y la información relevante. Su finalidad era contribuir a la comprensión de este sector social y, así, reducir la brecha informativa.

Su espíritu solidario está ligado con su vocación: es trabajadora de la Municipalidad de Wanchaq y se desempeña como intérprete en lengua de señas en un área de atención comunitaria, por tanto, conoce de primera mano las dificultades de acceso que tienen las personas de la Asociación Cultural de Sordos del Cusco.

Fredy Gonzales y la cápsula de aislamiento

El lambayecano de 35 años diseñó una cápsula de aislamiento para pacientes con COVID-19 con la finalidad de que el personal sanitario redujera el riesgo de contagio al momento de trasladarlos. La donación de este artefacto al Hospital Referencial de Ferreñafe ha ocasionado los aplausos de un país y el apoyo de donantes para que la elaboración de la cápsula se replique.

Fredy señaló que formó parte de esta iniciativa para que los médicos y enfermeros que están en primera línea “aunque sea tengan un poco de alivio y sigan trabajando, porque si ellos bajan los brazos, créame que esto se descontrola, sería un caos”.

La cápsula tomó cuatro días de confección, un presupuesto aproximado de 400 soles y una gran cantidad de entrega por parte de Freddy, quien se prestó de tutoriales de YouTube y sobre todo de su experiencia como soldador. Su considerable contribución lo llevó a formar parte de la lista de “Peruanos Camiseta», una campaña de Alicorp y RPP que busca despertar un cambio de actitud en torno a los valores cívicos. El objetivo es tomar como marco la coyuntura y sumar comportamientos que alivien los efectos de la pandemia.

El esfuerzo del profesor Gerson Ames Gaspar

Gerson es un profesor de matemática huancavelicano que, en el 2019, fue nominado al Global Teacher Prize (conocido como «el Premio Nobel de la Educación»), gracias a su método “Ruwaspa Yachani” (aprender haciendo). Esta estrategia emplea hologramas 3D para que los estudiantes puedan comprender mejor el espacio de un cuerpo, ángulos y vectores.

Con la llegada de la pandemia, el docente del nivel secundario empezó a dictar las clases de casa en casa porque cayó en cuenta de que la propuesta educativa remota no funcionaba para las realidades de todos los alumnos. Frente a la carencia de dispositivos electrónicos en los hogares de sus estudiantes, Gerson cargó con mochila, pizarrón, micrófono y mascarilla, y empezó a caminar 10 kilómetros cada día.

La esperanza de Alain Madueño

Alain Madueño es un psicólogo que, desde que empezó el estado de emergencia, ha impartido charlas gratuitas acerca del pensamiento positivo. “Entrábamos en una crisis de ansiedad y en una crisis social, en todos los aspectos”, señala. Cada transmisión contaba con una audiencia numerosa: entre 15 000 y 20 000 personas conectadas. Su carisma lo ha llevado también a ser parte de “Peruanos Camiseta», la campaña de Alicorp y RPP.

“Se fueron sumando Tacna, Arequipa, Iquitos, Moquegua, Ucayali y, de pronto, todo el Perú ya estaba conectado”, cuenta el también creador del ‘doctor Pepo’ y ‘Pepito’, personajes que emplea para explicar las dinámicas detrás de un pensamiento mejor cuidado.

Si de héroes se trata, los peruanos han seguido el ejemplo de solidaridad de Miguel Grau y de muchos otros que la historia se encarga de hacernos recordar a través de las fechas cívicas. En época de crisis, el perfil del peruano ha evidenciado herencias de virtudes capaces de paliar algunos efectos emocionales del COVID-19.