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Sofía Salazar
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Tener el acceso a una cama en Unidad de Cuidados Intensos (UCI) puede significar, en estos días, una bendición. Contar con un respirador artificial puede suponer la diferencia entre continuar con la vida o morir para algunos pacientes que se encuentran internados de gravedad por la COVID-19. En las últimas semanas, estos dos elementos se posicionan nuevamente entre los más codiciados para contar un día más de vida.

La situación de los hospitales del Perú preocupa cada día más. El personal de salud empieza a desbordarse por el volumen de trabajo pues se confirman nuevos casos y se agravan otros cada día. Médicos y enfermeras se preparan nuevamente a toda velocidad ante la inminente nueva oleada de pacientes críticos que podrían obligarlos a racionar respiradores, camas de cuidados intensivos y medicamentos antivirales.

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Alicia Abanto, adjunta para la administración estatal de la Defensoría del Pueblo, precisó durante una entrevista en un medio local que había regiones que solo tenían una cama UCI disponible, hasta este último lunes. «En este momento, hay carencias de camas UCI con ventilador. En Piura, hasta el último domingo no había ninguna cama disponible y hay que tener en cuenta que las cifras esconden carencias y si miramos disponibilidad por prestadores, a la fecha solo hay 17 regiones donde hay pocas camas disponibles en UCI”, agregó.

El presidente de la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva (Sopemi), Jesús Valverde, manifestó que, ante una segunda ola del coronavirus, como se registra en países europeos, el Perú necesitaría unas 3,200 camas UCI, y esta situación parece más real cada día. Incluso, el expresidente Martín Vizcarra informó, durante su mandato, que el objetivo con miras al Bicentenario de la República era contar con 5 mil camas de Cuidados Intensivos (UCI) en el sistema de salud para los pacientes que lo requieran. Sin embargo, esta cifra está muy lejos de ser cumplida.

Cabe resaltar también la importancia de incrementar personal médico en estas áreas: por cada seis pacientes en UCI debe haber 1 médico, 3 enfermeras y 2 técnicos intensivistas, conforme a las normas vigentes. Velarde declaró a inicios de la pandemia que los sistemas de salud ya funcionaban al borde de la crisis. Por cada 100 mil habitantes un país debe tener por lo menos 10 camas UCI. Lo mínimo aceptable son 6 camas, dice el doctor Valverde, pero varios países de la región estuvieron siempre fuera del rango mínimo.

Los expertos aseguran que, si bien la variante, parece ser más transmisible que otras cepas, no hay evidencia de que sea más mortal o cause una enfermedad más grave. La nueva variante, también conocida como B.1,1.7, ha sido confirmada en personas en al menos 37 países.

Las estadísticas confirmaron a nivel mundial que uno de cada tres pacientes graves en UCI fallece. El siguiente gráfico describía la capacidad que tenían los países para atender a los pacientes más graves cuando inició la pandemia de la COVID-19

¿Qué contiene una cama de cuidado intensivo y por qué son tan necesarias en este momento?

El perfil que se ve mayoritariamente en hospitales y estas unidades son personas con hipertensión, diabetes, obesidad grado 3 (o mórbida), antecedentes de cáncer, fumadores, asmáticos, personas con su sistema inmunitario o con problemas en sus niveles de colesterol y triglicéridos.

Los problemas respiratorios y los coágulos -que provocan fallas multiorgánicas- son algunas complicaciones que presentan los contagiados de covid-19.

“Si llegan a fallar sus pulmones, no permitiendo la adecuada oxigenación, la cama UCI contempla desde monitores que evalúan el ritmo del corazón, la respiración, la presión sanguínea y la saturación de oxígeno a través de la piel, hasta los ventiladores, dispositivos mecánicos que facilitan la respiración usando presión para enviar aire, o una mezcla de gases, hacia los pulmones. Los ventiladores mecánicos son vitales en la atención de personas con insuficiencia pulmonar, que puede ser una de las complicaciones de los casos graves de COVID-19”, explica Gabriela Garnham, gerente general de la Asociación de Dispositivos Médicos de Chile (ADIMECH).

Segunda ola en el Perú

“Actualmente hay tres estados: en Piura, Lima y Lambayeque que ya se presenta una segunda ola. En 11 regiones se ha dado un rebrote y en otras hay un silencio de la enfermedad. En Lima tuvimos esta situación de descensos de casos y no lo supimos aprovechar porque no fortalecimos el primer nivel de atención. Vemos que hay una situación alarmante en cuanto al acceso a camas de hospitalización y de UCI, sobre todo en regiones como Piura”, sostuvo Miguel Palacios Celi, del Colegio Médico del Perú.

El director del Centro Nacional de Epidemiología y Control de Enfermedades (CDC), Luis Rodríguez, señaló que recién a finales del mes de enero se podrá conocer si las compras navideñas y las fiestas de fin de año tuvieron una incidencia importante en el aumento de casos de positivos de coronavirus (COVID-19).

El 3 de diciembre Italia superó el récord de muertes diarias del 27 de marzo (921) y registró 993, es decir, la mayor cantidad de fallecimientos desde el inicio de la pandemia. Actualmente, pese a que otros países como Francia y España han atravesado por una tormentosa segunda ola, las cifras de Italia superan las de cualquier otra nación europea, a excepción de Rusia. El promedio de casos diarios en Italia es de 22.140 en la última semana, mientras que durante marzo y abril esta cifra no superó los 5.600 infectados. En total, el país ya suma 1.709.991 casos y 59.514 muertos.

Escucha «El privilegio de los cuidados intensivos» en Spreaker.

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