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Estados Unidos es el país que más fallecidos ha registrado hasta el momento por covid-19 en el mundo, con casi 555.000. Sin embargo también está implementando una de las campañas de vacunación más exitosas.

Según los  Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC), el 24,5% de la población ya ha recibido al menos una dosis de los inmunizantes, mientras que el 13,3% está completamente vacunado. Entre la población de 65 años y mayor, el 69% ha recibido ya como mínimo una dosis.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden vaticinó que el país iba a superar con un mes de antelación su objetivo de administrar al menos una dosis de la vacuna a 100 millones de personas en sus primeros 100 días de gobierno según declaraciones brindadas ante medios.

“Puede que consigamos duplicarlo”, afirmó a los periodistas y agregó que estas 100 millones de dosis eran “solo el piso”.

Debido a que actualmente el suministro de vacunas es limitado, los CDC realizaron recomendaciones para quiénes deben ser los primeros grupos en recibir la vacuna contra el COVID-19. Cada estado elabora su propio plan para determinar quiénes se vacunarán primero y cómo las personas pueden acceder a la vacuna una vez que esté disponible para ellos.

Se ponen a disposición (se asignan) determinadas cantidades de dosis de vacunas contra el COVID-19 a las jurisdicciones* según la cantidad de personas de 18 años de edad o más que haya en la jurisdicción en proporción a toda la población de los EE. UU. Para las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna, que requieren de la administración de dos dosis para maximizar la inmunidad, la asignación se divide en dos:

1) Las cantidades para la primera dosis que ya han sido entregadas al gobierno de los EE. UU. y que están bajo control federal en el momento de la asignación; y 2) las dosis adicionales que se están fabricando y no están bajo control federal al momento de la asignación. Estas dosis están asignadas pero se distribuirán próximamente para que las comunidades puedan recibir las segundas dosis.

Con la vacuna de dosis única de Johnson & Johnson, EE. UU. ha asegurado una cantidad suficiente de las tres vacunas aprobadas por la FDA para ofrecer 800 millones de dosis en Estados Unidos. Esto es suficiente para vacunar al menos a 500 millones de personas, casi el doble de la población objetivo. Además, más de 500 millones de dosis opcionales de las vacunas Pfizer y Moderna, y los 200 millones de dosis de las vacunas francesa Sanofi y estadounidense Novavax que actualmente esperan la aprobación de la FDA.

México es uno de los primeros países que podría verse beneficiado con un excedente de vacunas en EE.UU. Actualmente, no se espera que la fuerza laboral en México esté completamente inmunizada hasta al menos marzo de 2022. Eso es ocho meses después de Estados Unidos, un retraso que es peligroso tanto para México como para su vecino.

Además, México es uno de los socios comerciales más importantes del gigante norteamericano. Como resultado del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Estados Unidos y México (junto con Canadá) construyeron una economía manufacturera integrada.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, confirmó en su cuenta de Twitter el acuerdo y dijo que el viernes dará más detalles.

La portavoz de la Casa Blanca, Jean Psaki, también confirmó el acuerdo aunque dijo que «aún no está completamente finalizado».

Según Ebrard, el acuerdo «da prioridad a AstraZeneca para asegurar la segunda dosis de 870 mil adultos mayores a quienes se les aplicó en febrero. Se trata de 2.5 millones de dosis. Sería el mejor inicio de una amplia cooperación en vacunas».