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Diego Ato

Con 55 años de labor artística y docente, Enrique Bustamente ha logrado una gran cantidad de reconocimientos y premios por su trabajo. Ha expuesto en Francia, Bélgica, Estados Unidos, Panamá, Emiratos Árabes Unidos, entre otros países. Su arte es parte de la corriente naíf, que él mismo explica como un arte que puede ser hecho por un niño por sus formas infantiles y por los colores vibrantes. Actualmente, parte de su obra y su biografía puede conocerse en la exposición Color y Sentimiento en el portal de UPC Cultural, una plataforma de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.

Lo llaman el “último artista naíf en Perú”…

Así dicen. Me están matando poco a poco (ríe). Nunca hubo una abundancia de pintores naíf en Perú, sino que hemos aparecido de la noche a la mañana.

¿Qué inspira a su trabajo?

Yo he tomado todo de una manera inconsciente, como hacemos casi todos los artistas y creativos. Las formas son infantiles, como el trabajo que veo en mis alumnos, que son niños, que no tienen mucho conocimiento de las dimensiones reales de los objetos, de los animales o las personas. En cuanto a los colores, he tomado los que observo en la ropa de la vestimenta folclórica, tanto de la sierra como de la selva del Perú.

El arte es tan complejo en su definición, como lo es complejo en su expresión. Muchos artistas no responden el porqué hacen lo que hacen y cómo lo hacen. En mi caso, lo que hago es para expresar las cosas sencillas del mundo en el que viví siempre y en el que sigo viviendo, un mundo en el que no se valora al ser humano por los bienes, sino por lo que es. Es un mundo en el que se escribe con pluma propia, lo que son los sentires y sentimientos de las personas peruanas.

¿Los artistas crean pensando en un público en específico, considerando en qué es lo que pueda gustar en un determinado tiempo y lugar?  ¿O quizás se trata de simplemente poder expresarse? ¿Cómo es en su caso?

Yo no busco agradar. Al que le gusta, le gustó. Es deplorable que un artista cree algo para que sea de agrado de un determinado grupo de personas, de una región. Uno debe crear con libertad. Los artistas estamos para crear el arte, el público está para apreciarlo, criticarlo, consumirlo o aplaudirlo.

Pinto cosas y estas gustan a la gente por el color, la forma, el motivo, el paisaje, los animales.  Eso me contenta enormemente, sea que le agrade a una persona mayor, a un joven o a un niño, pero no hago nada pensando en que le guste a la gente.

Enrique Bustamante en la Torre Eiffel

Usted tiene una amplia trayectoria. Ha recibido muchos premios, ha viajado por el mundo exponiendo su arte. ¿Considera haber logrado el éxito?

La palabra éxito implica abundancia. ¿Qué será éxito? ¿Será dinero, objetos? Creo que lo he logrado, pero no en el sentido del dinero, sino en que tengo mi trabajo como docente, como artista plástico y dicto talleres.

El momento en el que se acabe la vida, lo que quedará de un artista es su trabajo creativo para poder admirar y aplaudir. Uno podrá sonreír de lo que que ha logrado.

Recordando sus inicios como artista, ¿sus padres lo apoyaron a seguir este camino?

No recibí ningún tipo de presión en mi educación, como hijo, como hermano. Mis padres eran muy protectores. Ellos respetaron la educación que cada uno de sus siete hijos desearon seguir. Ellos jamás nos obligaron para que realicemos estudios universitarios.

Yo escogí el arte y este me ha dado las satisfacciones más inesperadas que puede una persona alcanzar. Un artista vive de esculpir, pintar, pero corre riesgo de no vender una escultura, una pintura, de no ser pagado haciendo teatro o haciendo danza.

Usted también es docente y enseña a sus alumnos a pintar, ¿Cómo les incentiva el arte?

Enseño a niños de 3 a 4 años. Jamás los presiono para que dibujen algo en específico, para que pinten determinado espacio o para que utilicen cierto material. Les doy la libertad para poder expresarse, el dejar que utilice sus propios medios en cuanto a la pintura para dar solución a lo que es negativo, lo adverso. Eso es lo que debe lograrse en un niño en su etapa formativa en el ámbito del arte.

Las primas de la serie Warmis. Acrílico sobre tela.

Generalmente, en entornos familiares en los que no hay miembros artistas, cuando alguien muestra interés de hacer una carrera en el arte se escuchan voces que intentan desanirmar estos sueños y que repiten la idea de que es muy difícil vivir de ello. ¿Qué piensa de esto?

Lo que sucede es que de pronto una persona que va a una escuela de arte, pasa un año y no vende un cuadro o una escultura, pasan 2 o 3 años, y lo mismo. Eso lo va decepcionando, lo va destruyendo. No encuentra estímulo de parte del Ministerio de Cultura ni otras instituciones que apuesten por el arte. Todo eso hay que considerarlo porque dedicarse al arte es estudiar otra carrera en paralelo.

¿De dónde debería haber más apoyo a los artistas?

Si el Estado no apoya a los jóvenes que han estudiado arte, ¿quién los va a apoyar? Qué hacemos incentivando a que un joven estudie arte, escultura, teatro, danza, literatura, si después, cuando adulto, esta persona sufre del olvido de las autoridades, los congresistas, los empresarios.

¿Qué pueden hacer quienes desean dedicarse al arte?

Yo recomiendo a una persona estudiar arte para contentar su espíritu y su cuerpo, pero que a la vez realice una carrera para trabajar en una oficina y recibir un sueldo mensual. Dejarlo que estudie solamente arte… Hay un montón de artistas que han vendido una sola pintura o escultura en toda su vida.

El llamado de la serie Palomas. Acrílico sobre tela.