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En la antigua estación del tren Ancón-Lima, inaugurada en 1870 por el presidente José Balta, se dio a lugar a uno de los concursos musicales más importantes del Perú de finales de los años sesenta. Entre el vaivén de las olas y la brisa del mar limeño, el Festival de Ancón brilló con la presencia de artistas nacionales y extranjeros que demostraron su talento con el objetivo de obtener el máximo galardón, la Caracola de Plata.

A través de este evento, se buscaba reunir fondos para construir el museo de sitio del balneario, pero con el pasar de los años el festival alcanzó renombre internacional, quedando marcado en la memoria de los residentes y veraneantes de aquella época dorada.

Ancón por aquellos años era el principal balneario del país.

En su primera edición de 1968, el festival contó con un marco multitudinario de espectadores, camarógrafos y reporteros que discutían para captar la mejor imagen de los artistas invitados. El llamado también “Viña del Mar peruano” se llevó a cabo durante la administración del alcalde Carlos Boza Barducci y fue organizado por Sono Radio Perú y Alejandro Miro Quesada Garland, director de El Comercio.

Por su parte, el gran maestro de la televisión peruana, Pablo de Madalengoitia, estuvo a cargo de la animación. La voz del legendario presentador quizás no era melodiosa, pero su carisma, elegancia y creatividad fueron fundamentales para conducir con éxito el festival y convertirse en un referente del entretenimiento televiso nacional.

Más que un concurso de voces, el Festival de Ancón representó la oportunidad de oro para la aparición de diversos artistas que posteriormente saltaron al estrellato. Entre los participantes de la primera edición figuraron la compositora cubana Berta Rosen, Los Chamas (integrado por los hermanos Rolando y Washington Gómez) y Edith Bar o “La Flor Morena de la Canción Criolla”.

El tema ganador de esa noche de 1968 lo interpretó una joven de la ciudad de Arequipa, quien formaba parte de la movida de la “Nueva Ola”. Con tan solo 17 años, la dulce voz de Gabriela Valdivia enamoró a los jueces cuando cantó “Pajaritos”, compuesto por Victoria bonilla, conocida como “Vicky Bonny”.

El segundo lugar, tras Gabriela, fue para la emblemática canción “Ancón, Ancón”. Aunque no obtuvo un galardón, el historiador Henry Mitrani afirma que esta canción fue un boom para aquella época. “De ese festival ha quedado un himno. Tal vez no haya ganado el festival, pero es un himno para todos los anconeros hasta el día de hoy”, dice Mitrani en Sucedió en el Perú.

En la segunda edición de 1969, la cumbia peruana de Daniel Camino Díez Canseco alcanzó el máximo galardón con el tema “Macondo”, interpretado en la voz de Johnny Arce, más conocido como “El rey de la pachanga”. El tema transcendió fronteras, pues no solo término grabándose en varios idiomas, sino también se convirtió en uno de las canciones más importantes del certamen musical.

Las estrofas de la canción, escritas por Camino en 1969, son un homenaje a la célebre novela “Cien Años de Soledad” de Gabriel García Márquez, cuya publicación fue a mediados de 1967 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. En la letra de la canción se mencionan algunos de los personajes que habitan dentro del mundo fantástico de Macondo, como José Arcadio, Aureliano, el gitano Melquiades, la bella Remedios, las mariposas amarillas de Mauricio Babilonia y la matriarca Úrsula Iguarán, quien llegó a vivir más de 100 años.

En la edición del año 1974, Joe Danova se robaría los corazones del equipo evaluador conformado por Fernando Angell de la Lama, Jorge Chiarella, Percy Enrique Gibson, Víctor Cuadros, Manolo Ávalos, Rulli Rendo, Daniel Camino y seis personas que eligieron del público, incluyendo un adolescente. Con impecable traje y zapatos blancos, el artista cantó dos composiciones románticas: “Cristo de espaldas” y “Guarda esta rosa”.

En una final de suspenso, donde hubo lágrimas de alegría, “Pupy – Shein” (seudónimo que eligió Danova) ganaría la Caracola de Plata. Esa noche, junto con su esposa Regina Alcavor, quedó el registro fotográfico de un Joe Danova con la sonrisa a flor de piel. A su lado, la actriz lo miraba con emoción, mientras levantaban con las dos manos el aclamado galardón, además de un premio de 50 mil soles, entregado por el alcalde de Ancón Genero Miranda Costa. En los días posteriores, el pequeño Gianmarco de 4 años, saldría fotografiado a lado de sus padres en su casa de Magdalena del Mar.

Un desconocido Ricardo Montaner

En la edición de 1979, un carismático joven venezolano se presentó al certamen musical. Lucía unos lentes negros, abundante bigote y el cabello largo que le daba la apariencia de George Harrison. Esa noche, Ricardo Montaner presentó por primera vez el tema “Murallas”.

En ese festival, el cantautor no obtuvo ninguna victoria, pero sí un merecido cuarto puesto y el reconocimiento internacional. Además, tuvo la oportunidad de competir con grandes músicos como Lucía de la Cruz, Toshiro Konishi, Jorge Baglietto y Carlos Corzo, quien fue el ganador de la Caracola de Plata.

No había sido la primera vez que el genio de la balada en español se presentaba en el Perú. En 1974, Montaner descubrió su vocación artística en el Festival Internacional de la Canción de Trujillo, donde compartió escenario con el Cholo Berrocal y Jorge Baglieto. Ahí decidió abandonar sus estudios de periodismo y forjar su carrera como cantante gracias al apoyo de su profesor Roberto Luti, compositor nacido en la Región de Toscana, Italia.

Los Almendra: Hippies sin marihuana

Así se tituló una nota de la revista “Ritmolandia” sobre la participación de Almendra en el histórico Festival de Ancón de 1969. Para aquella época, la banda argentina estaba conformada por Luis Alberto Spinetta, Edelmiro Molinari, Emilio del Guercio y Rodolfo García.

“La verdad, che, no quisiera volver más a Buenos Aires. Estamos muy bien en Lima y – sobre todo – enamoradisímos de las limeñas”, dijo el contrabajista Emilio del Guercio en una de sus presentaciones.

La única grabación de Almendra en el festival fue consumida por el fuego gris de un incendio que hubo en los almacenes del canal América TV en los años ochenta. Sin embargo, tras 25 años de búsqueda en puestos de ventas de libro, diarios antiguos y bibliotecas, se encontró un documento gráfico del debut de la banda Almendra en el Festival de ancón de 1969.

Los documentos gráficos, que pertenecen a la colección personal de Wili Jiménez Torres de lamula.pe, causaron un revuelo en las redes sociales, ya que hasta antes de su publicación se consideraba un mito que Spinetta haya cantado en el Perú a finales de los años sesenta. En una de las imágenes, se ve a los integrantes de Almendra, elegantemente vestidos, saliendo del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Cuentan las crónicas que, como hacía pocos días habían estado los Rolling Stones en Lima, muchos fanáticos los confundieron con ellos.

“Fue muy lindo porque Almendra era tan diferente de todo lo que se vio en aquel festival que fue un éxito notable. Nos cansamos de escuchar música en tres por cuatro, valses, y de repente sale Almendra y tocamos el tema de Edelmiro, “Color humano”, y veíamos peruanos a quienes les estallaba la cabeza”, contó Spinetta en una entrevista.

En 1974, Spinetta compondría la canción “Jugo de Lúcuma”, incluida en el primer álbum de la banda Invisible. Cuenta Sergio Marchi, uno de los biógrafos más importantes del rock argentino, que Spinetta estaba interesado en la cultura peruana, especialmente en la fortaleza de los incas como Túpac Amaru, a quien le dedicaría Águila del Trueno del álbum Kamikaze de 1982.

Según Marchi, los argentinos desconocían la existencia de la lúcuma hasta que Spinetta compuso la canción. El flaco habría probado este fruto andino en el balneario de Ancón, quedando maravillado por la dulzura del fruto, tanto que lo consideró como un elixir de otra época.

El Festival de Ancón, 35 años después

Luego de su desaparición definitiva en 1984, la Municipalidad de Ancón anunció la continuación de una de sus emblemáticas tradiciones, el Festival de Ancón. Para la edición del 2019, el festival contó con la participación de Jaime Moreyra, Marisol, Pedro Loli, entre otras celebridades que se presentaron en el escenario de la Playa Miramar.

A diferencia de los años anteriores, en esta edición se entregó el “Pelícano de Oro y de Plata”. Además, el festival tuvo una multitudinaria concurrencia, quienes se refrescaban con las mangueras y tanques cisternas de los bomberos, mientras disfrutaban de la música tropical de los Shapis.

“Queremos que este Festival se convierta en una tradición y volver a internacionalizar a nuestro distrito”, destacó el burgomaestre, John Barrera Bernuí.