Quiero compartirlo en mis redes:
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email
Jesús Ávila
Últimas entradas de Jesús Ávila (ver todo)

Los mercados son considerados como el punto de encuentro de todos los vecinos de una determinada ciudad, es donde se reúnen para darle vida a la misma y al país en su conjunto. Es por ello, que para muchos la vida de los mercados representa una radiografía de la ciudad, de su orden, calidad, pero también de sus mayores dolencias y fracasos. Y el mercado Modelo de Piura no es ajeno a ello.

El pasado miércoles 10 de marzo, un siniestro de proporciones considerables marcó un nuevo punto en la historia del mercado Modelo de Piura, con la afectación de más de cuarenta puestos de ferreterías, abarrotes y telas entre la Av. San Lorenzo y Blas de Atienza, lo que ha significado que la Municipalidad Provincial de Piura declarara la suspensión por todo ese día de la vida comercial, dentro de todo el complejo.

Dicho siniestro representa uno de los mayores problemas de Piura. Debido a la pandemia se bajó del radar de la comuna y de los vecinos de Piura pues las condiciones de tugurización en los operan muchas zonas comerciales de la ciudad ha generado dantescos y trágicos siniestros tales como el de mesa redonda en 2001. Algunas fuentes presenciales sostienen que las explosiones que iniciaron el siniestro tendrían su origen en un cortocircuito dentro de las galerías, y sumado a las condiciones, habría ocasionado la rápida propagación de las llamas, generando  cuantiosas pérdidas materiales entre los comerciantes. Pero la causa real del voraz incendio aún debe ser investigado por las autoridades.

¿Te gusta lo que lees? ¡Recibe nuestro boletín!

Sin embargo, cabe resaltar que esta clase de siniestros han sido muy frecuentes durante los últimos años. En el incendio de 2016, el saldo fue de 450 galerías destruidas por completo y más de 15 horas de arduo trabajo por el personal del cuerpo de bomberos para extinguir el siniestro. Durante el 2017, un incendio durante la misma Av. Blas de Atienza dejó un saldo de más de 30 puestos destruidos. Es necesario una mejora en las condiciones de operatividad de las instalaciones comerciales.

¿Qué dicen las autoridades?

Al cierre de esta nota, solo la Municipalidad se había pronunciado sobre la suspensión de las actividades comerciales, con la finalidad de agilizar las labores de extinción total del fuego, retiro de escombros y mantenimiento del orden a fin de evitar saqueos.

Los comerciantes afectados – como el señor Juan Valverde Cobeñas, quien manifiesta haber perdido más de 800 mil soles en mercadería – buscan apoyo de las entidades locales a fin de frenar los efectos que dicho siniestro ha generado, sobre todo considerando la actual crisis económica que se vive por la pandemia.