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Página en Blanco conversó en exclusiva con el investigador y constitucionalista Carlos Hakansson Nieto sobre la situación del expresidente Martín Vizcarra a raíz de la acusación constitucional y la propuesta del cambio de Constitución. Presentamos el siguiente extracto de la entrevista.

¿Cómo está regulada la acusación constitucional en nuestro país? ¿Cómo se relaciona esta figura en el caso del expresidente Martín Vizcarra?

Es una institución de origen británico, conocida también como impeachment, aunque luego cayó en desuso porque apareció la moción de censura. Reapareció en la Constitución americana. En el Perú es una figura que otorga una posición especial a personas que hayan ejercido altos mandos. Estando en primer lugar el Presidente de la República y otros altos funcionarios por haber cometido delitos bajo su función y hasta cinco años después de haber salido del cargo. Lo que me extraña es que no se haya inhabilitado a Martín Vizcarra a raíz de la vacancia. Cómo una persona vacada por incapacidad moral puede postular, al margen de que no haya renunciado seis meses antes. Materialmente es una persona inhabilitada para postular.

¿Cuál es el procedimiento que le toca ahora al Congreso para poder procesar al expresidente?

Es la Comisión Permanente la encargada de acusarlo. Una vez acusado tiene un derecho de defensa y debe ir al Congreso y el pleno debe votar. Esto es lo que el Tribunal Constitucional llama antejuicio. Yo soy de la idea del Dr. Domingo Belaúnde que el antejuicio político y la acusación constitucional es lo mismo, estamos hablando de un mismo proceso en dos etapas. En los países con dos cámaras, una cámara es la que acusa y en la otra el acusado se defiende, aquí la Comisión Permanente acusa y el pleno con los congresistas restantes vota.

Es prácticamente imposible que se concluya este proceso antes de las elecciones del 11 de abril ¿Qué pasa si ingresa al Congreso y se aprueba la acusación constitucional?

Con él siempre pasan cosas extrañas. Como parlamentario debería estar sometido a la justicia ordinaria por tratarse de un delito anterior a su cargo, pero como ha sido también Presidente se crea una especie de simbiosis. Podrían darse varias interpretaciones. Un expresidente que vuelve a meterse en el ruedo político debería perder su condición para que pueda ser juzgado ya que su condición sería la de parlamentario. Ante su condición de expresidente se ha superpuesto su condición de parlamentario. Siempre pasan cosas raras con él, pero me parece que así debería ser.

Llama la atención de que la tacha interpuesta en su contra haya sido sobre el tema de las acciones y no el tema de la renuncia de seis meses antes…

Yo no sé qué está pasando en el país porque pareciera que los políticos tienen su agenda propia y no hay una estrategia pensada e inteligente. Lo de los seis meses estaba claro. La Constitución no pone el Presidente, lo que pasa es que solo en el Perú ocurre que un Presidente lo vacan y luego decide postular al Congreso.

Hablemos un poco de los planes de gobierno. Algunos candidatos han propuesto un cambio de Constitución ¿Cuál es su apreciación sobre esto?

Cada cinco años la Constitución es parte del plan de algún candidato, ahora son varios los que proponen su cambio influenciados por lo que ha pasado en Chile. Es un error, las Constituciones nacen para ser modificadas, no cambiadas. España cambió muchas de sus constituciones mirando a Francia y esa ha sido nuestra copia. En el Perú hay etapas interesantes, hay una primera república en 1823, una segunda etapa en 1828, luego el 34, el 39, el 56 y luego la del 60 aparece cierto equilibrio. Después de cada golpe de Estado se regresaba en la constitución del 60. Después las constituciones de 20 y 33 que recogen el Estado Social, mirando a la de Quertaro y Wiemar. Luego viene la Constitución del 79 y la del 93 que son constituciones que recogen la internacionalización de los derechos humanos. ¿A dónde nos quieren llevar ahora? A las constituciones socialistas del Siglo XXI.  Un cambio en la constitución supone un terremoto en la seguridad jurídica porque el Tribunal Constitucional ha desarrollado la Constitución en todos los aspectos.

Se ve un poco porque, por ejemplo, cuando hay un dilema siempre volteamos a ver lo que dice el Tribunal Constitucional.

Exactamente. Antes todas las ramas del derecho iban por su lado, ahora el Tribunal Constitucional rige sus propias disciplinas. Hemos tenido un lío hace poco de una deuda tributaria y esto lo ha visto el tribunal que tiene la última palabra. Es a partir del TC que se puede hablar de un sistema jurídico, antes era un collage de normas inconexas sin un capitán que las ordene. Lo que ha hecho el TC es ordenar el sistema jurídico. Un cambio sería prepucial. Llama la atención que los colegios de abogados no digan nada en el sentido de que va a repercutir en la seguridad jurídica.

Es evidente que los servicios públicos no han funcionado, muchos candidatos le echan la culpa a la Constitución, ¿Qué opina al respecto?

Es demagogia. En la Constitución hay una serie de artículos que obligan al Estado a promover

Llama la atención que Martín Vizcarra que supuestamente era un defensor de la Constitución ahora proponga cambiarla.

Es como el niño que quiere cambiar las reglas de juego según la posición en la que está o te inventa reglas. Esa es una política en pañales.