Quiero compartirlo en mis redes:
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email
Jair Villacrez

Por Jair Villacrez.

A pesar de los constantes tropezones políticos y sociales de los últimos años, Perú proyectaba una imagen de “estabilidad institucional” a nivel internacional, al menos hasta hacía poco. Sin embargo, en los últimos días, muchos actores internacionales han expresado su preocupación por lo que viene ocurriendo en el país, al punto de calificar la situación como una “crisis política”.

Diversos organismos internacionales y algunos de los países de la región han alertado sobre la compleja transición que supone el cambio de poder de Martín Vizcarra, destituido de su mandato presidencial por supuesta “incapacidad moral permanente”, hacia Manuel Merino, quien hasta el pasado lunes 9 de noviembre ejercía como titular del Congreso. Uno de los primeros en pronunciarse fue la Organización de los Estados Americanos (OEA), la cual reiteró su “profunda preocupación ante la nueva crisis política en Perú a cinco meses de la celebración de elecciones”.

 

En su comunicado, publicado el pasado 11 de noviembre, la OEA instó al Tribunal Constitucional (TC) de Perú a pronunciarse respecto de la legalidad y la legitimidad de lo acontecido. Remarcó, además, que es esta institución a la que le compete determinar el cumplimiento cabal del proceso y de las diferencias que pudiera haber sobre la interpretación de la Constitución. Este comunicado fue compartido también por el secretario general de este organismo, Luis Almagro.

Desde septiembre, este organismo intergubernamental ya venía pidiendo a los magistrados del TC definir la interpretación legislativa de la vacancia presidencial por “incapacidad moral permanente”, un tema que hasta ahora genera amplio debate entre los juristas. En este último comunicado, la OEA no hace un reconocimiento expreso de Merino como presidente de Perú.

 

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU también ha expresado su preocupación por la detención de arbitraria y la criminalización de algunos manifestantes, luego de que varias personas salieran a protestar a las calles contra el Parlamento y Manuel Marino. A través de un documento oficial, el representante de ONU Derechos Humanos en América del Sur, Jan Jarab, se refirió de manera específica sobre el caso de Carlos Rodríguez, integrante de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), quien fue detenido por 17 horas.

En este pronunciamiento, la ONU llama a las autoridades a respetar el derecho a la reunión pacífica. Pidió, además, que las investigaciones se realicen de forma independiente e imparcial. En el documento, este organismo tampoco hace una mención expresa al reconocimiento de Manuel Merino como mandatario.

Por su parte, Human Rights Watch afirma que la forma en que el Congreso destituyó de la presidencia a Vizcarra amenaza el Estado de derecho en el país. En su mensaje público, exhortó a la OEA a convocar una sesión del consejo permanente urgentemente para vigilar de cerca la situación que se vive en el país.

El director para las Américas de Human Rights Watch, Miguel Vivanco, señaló que si bien las acusaciones contra Vizcarra deben ser investigadas, “existen serias dudas sobre la legalidad de su vacancia que parece responder al interés personal de algunos legisladores de eludir cualquier rendición de cuentas a futuro”. En este pronunciamiento, también expresa que hay motivos sólidos para sospechar que utilizarán la destitución de Vizcarra para seguir debilitando el Estado de derecho en Perú.

Los eufemismos para no hablar de “crisis”

Aunque ya varios de los países de los países de la región han lanzado sus respectivos comunicados, la mayoría de ellos no ha tomado una posición absoluta respecto de la aceptación de Manuel Merino como presidente. Sin embargo, coinciden en que están vigilantes ante los acontecimientos en el país, sobre todo por la ola de violencia que se ha desatado en los últimos días.

Entre los que sí han tomado la decisión de apoyar abiertamente la asunción de Merino está Paraguay. El gobierno de ese país dijo que expresa sus deseos de éxitos al “Presidente de la República del Perú, Don Manuel Merino Lama, para la conclusión del mandato presidencial 2016-2021”.

En el caso de Argentina, si bien el gobierno también utilizó el término “presidente” para referirse a Merino, ha señalado que “sigue con atención los hechos de Perú”. Comentó, además, que “confía en que se lleve adelante una transición democrática que respete el proceso electoral en marcha”.

En el caso del Gobierno de Uruguay, evitó utilizar el título de “presidente” y se refirió de la siguiente manera: “Don Manuel Merino ha asumido la presidencia del Perú con el fin de completar el período constitucional 2016-2021”. Señaló, además, que espera que el proceso político siga su curso a través de los canales institucionales del Estado de derecho.

Un caso parecido es el comunicado del Gobierno de Chileno, donde se detalló que la “Presidencia del Perú ha sido asumida por Manuel Merino” y le deseó éxitos en su gestión. Inmediatamente después ello precisó que espera que el proceso político siga su curso a través de los canales institucionales.

Brasil, por su parte, manifestó que sigue con atención los eventos recientes ocurridos en Perú y expresó su confianza en que las instituciones sabrán atender las aspiraciones y la cultura democrática de su pueblo. Si bien inicialmente se lanzó este comunicado oficial en la página web, luego fue eliminado.

 

Respecto de Estados Unidos, también dio un mensaje sin tomar un postura. En su pronunciamiento, el Gobierno estadounidense se limitó a saludar el compromiso del Gobierno peruano de llevar a cabo las próximas elecciones generales y de completar una exitosa transición democrática. En el anuncio, tampoco utiliza el término «presidente» para referirse a Manuel Merino.

Quien ha sido un poco escéptico y casi distante del tema fue Colombia. Esto luego de que en todo su comunicado evitara colocar el nombre de Manuel Merino y destacara, más bien, los logros de Martín Vizcarra. No obstante, el gobierno de ese país enfatizó en que es respetuoso del orden constitucional y de los procesos institucionales de los países de América Latina.

El Reino Unido también se ha mostrado bastante crítico respecto de la situación en Perú. En su comunicado, condenó el “uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades peruanas en respuesta a las protestas» contra los últimos acontecimientos políticos. Recalcó, además, que la manifestación pacífica es un «derecho democrático y debe ser respetado» e instó a evitar la violencia.  También precisó que espera la pronta opinión del TC.

El mensaje “tibio” de la mayoría de los gobiernos también se debe al hecho de que esperan la validación del Tribunal Constitucional. Dado que la caída de un presidente en el país se ha vuelto en los últimos años algo común, no se puede saber con certeza si el actual jefe de Estado llegará a terminar su mandato el 2021 o cuál será el escenario a raíz de las protestas desatadas durante estos últimos días.

Estos hechos han vuelto a generar una percepción de inestabilidad política, social e, incluso, económica, un asunto que ya se había vuelto sostenible en los últimos 20 años. De hecho, la calificadora de riesgos Moody’s ha anunciado que “revisará la perspectiva crediticia del país al terminar este ciclo de deterioro institucional”, a estable o negativa.