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#Reportaje

La ciudad fue una de las más golpeadas en todo el planeta. En el segundo trimestre del 2020 circulaban imágenes del desborde hospitalario provocado por el nuevo coronavirus. La enfermedad cobró muchas vidas y hubo varios contagiados que requirieron oxígeno medicinal. Actualmente el virus parece que ya no existiera en aquella zona y se desconocen los motivos concretos.

Iquitos está ubicada en plena selva amazónica peruana (región Loreto) y cuyo acceso por carretera no es posible. Se ha convertido en un caso de estudio del COVID-19. Pasó de tener casos extremos, duros y dramáticos a tener casos aislados y casi sin repercusiones clínicas. La ciudad tiene una población de 413 000 personas, la mortalidad se ha reducido a niveles bajísimos, aunque los números superan a los previos a la pandemia. A raíz de esto se puede intuir que la normalidad se ha instaurado nuevamente.

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En Loreto el índice de positividad de las pruebas COVID es muy elevado y ronda el 35%, si bien se están haciendo muy pocas desde hace semanas, y casi todas pruebas rápidas, que detectan los anticuerpos, pero no la vigencia del virus. Pero más que cifras, está la percepción generalizada en la ciudad de que algo pasó con la enfermedad.

“Si, es verdad que ya casi no hay casos. Cuando uno conversa con colegas dicen que hay uno o dos casos por semana, como mucho. Durante la crisis hubo jornadas con 300 pacientes, hasta 500 por día. Que ahora lleguen esos casos, que además son más leves, evidentemente hace que todo sea algo mucho más llevadero”, indicó a Efe (agencia de noticias) Luis Runciman, decano del Colegio Médico de Loreto.

Inmunidad

La explicación más plausible que ofreció el experto es que se haya producido una posible “inmunidad de rebaño”.

“La dirección de Salud de Loreto hizo un trabajo de investigación, estratificado, por zonas, por edades, muy bien hecho, donde se encontró que la prevalencia del covid es del 74 % en Iquitos. Se ha repetido en meses diferentes, y esa prevalencia se ha repetido. Si es así, quedaría pues tan sólo un 25 % de población que no ha padecido la enfermedad y esos ahora son los casos esporádicos que se están dando”, indicó.

Comparativamente con España e Italia sus estudios de prevalencia del virus señalaron que sólo el 5 % de sus poblaciones habían sido infectadas por covid. Todo apuntaba a que se avecinaría una segunda ola masiva.

“Pero esta región tiene una prevalencia mucho más alta, y así menos margen para que se dé algo así. En Iquitos no se ve este comportamiento de segunda ola, hace varios meses que estamos con casos muy, muy bajos, solo esporádicos. No hay una segunda ola, y eso se puede atribuir a la alta prevalencia en los meses del pico de la pandemia. Simplemente es que queda poca gente susceptible de enfermar”, detalló Runciman.

Mucha prudencia

Por otro lado, el decano médico de Loreto sostiene que aún existe un gran riesgo, exige cautela, prudencia y no bajar la guardia.

“Sucede que no sabemos nada, no sabemos cuántos serotipos puede haber de la enfermedad. ¿Cuántos tipos de COVID hay? Podemos decir que pasamos uno, pero que llegue otro más agresivo, por eso debemos seguir preparados para lo peor”, señaló.

El matemático y analista de datos Marco Loret de Mola está en la misma sintonía y también considera como una hipótesis válida la inmunidad de rebaño para lo ocurrido en Iquitos, él considera otros motivos que permiten atenuar la enfermedad.

“Es bastante extraño, sí, que no haya tantos muertos ni contagios, y más si se tiene en cuenta que desde octubre se abrió totalmente la economía en la práctica. Pero también llama la atención que estén disminuyendo los casos en todo el país… Por eso yo me inclino a pensar que es más una consecuencia del esfuerzo colectivo de todos para prevenir, con higiene y precaución general, más que el efecto rebaño”, declaró a Efe Loret de Mola.

Todavía un porcentaje de la población (30%) no se ha contagiado y eso deja la posibilidad abierta a futuros y nuevos contagios, “más fallecidos, más pérdidas”.

“Para mí la inmunidad de rebaño no es la principal variable en esta situación, salvo que, si puede ayudar en la conciencia de los ciudadanos, que se inspiran y ven una luz”, añadió.

Exceso de confianza

Los ciudadanos están tomando este suceso muy a la ligera y asumen que el covid ya se erradicó del mundo entero.

“Si hay inmunidad, porque en su debido momento era tan fuerte que nos afectó a todos. Ahora la gente está confiada y sabe con qué curarse, usando nuestras plantas de la selva y con eso nos curamos. Hay tranquilidad y la gente está confiada. Estamos a cero”, dijo a Efe Germán Salas, un vendedor del popular barrio de Belén de Iquitos.

Mirna Padilla, una cliente coincidió en apuntar que los iqueños se han “vuelto inmunes” al virus, pues ya pasaron “el mal momento”.

Igual, indicó que en la zona “se va a convivir con este covid, que todavía no se va del todo, como convivimos con otras enfermedades como el dengue y la malaria. Así seguiremos, protegiéndonos y cuidándonos”, agregó.

Por desgracia existe un exceso de confianza entre los ciudadanos hasta el punto de que ya no están portando mascarillas e incumplen las normas de distanciamiento social.  “Algunos reaccionan a lo que nos dicen de la ciudad (Lima) y dicen que las mascarillas hacen más daño, que con el sudor el virus se queda y así se infectan más, y que sin mascarilla están más sanos”, reveló Mirna Padilla.

Esas creencias han sido desmentidas en reiteradas ocasiones. Esperemos que esto no desencadene otra ola de tragedias en la ciudad loretana.

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