Educación rural
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Los incumplimientos en los contratos de concesión para llevar banda ancha e internet a las zonas rurales del país vienen perjudicando a los escolares de distintas regiones, cuyos futuros salarios se verán afectados al no recibir la educación adecuada, según especialistas.

Desde antes de la emergencia, el nivel educativo peruano ya era uno de los más bajos de la región. En la Prueba PISA 2018, el país ocupaba el puesto 65, de 78 países, en comprensión lectora; mientras que Chile figuraba en el puesto 44 y Uruguay, en el puesto 49. En matemáticas, Perú obtuvo el puesto 65; en tanto, Uruguay, el 59 y Chile, el 60.

Este estudio arrojaba otras cifras interesantes: en promedio, un estudiante de colegio privado tenía 69 puntos más en comprensión lectora que un estudiante de colegio público. Esta diferencia también se manifestaba en las matemáticas: 62 puntos por encima.

El ministro de educación, Martín Benavides, ha dicho que “este no es un año escolar perdido” y que “hemos hecho todo un esfuerzo de lanzar la estrategia ‘Aprendo en casa’ para garantizar la continuidad del servicio educativo”.

‘Aprendo en casa’, la plataforma en línea que el gobierno ha creado, incluye material didáctico acorde al año escolar, el mismo que se actualiza cada semana. En este programa también está previsto trasmitir contenidos educativos por televisión y radio. Ahora bien, ¿es suficiente acaso esta plataforma para lograr la continuidad educativa? ¿Qué implicancias tiene en la pedagogía y en el aprendizaje de los estudiantes?

Es necesario indicar que el Gobierno ha anunciado la compra de más de 840 tablets para escolares de zonas alejadas. Sin embargo, solamente en zona rural existen más de 1,2 millones de escolares, según cifras del Minedu del 2019. Esto es, existirá una brecha de alumnos que no recibirán estos artefactos.

En este reportaje, se ha podido recoger los testimonios de los diversos actores del sistema educativo tanto de las zonas urbanas como de las zonas rurales, de manera que se pueda conocer cómo se ha visto afectado este sector.

Puedes escuchar el podcast de esta investigación aquí:

La situación actual

Según el INEI (2019), solo el 3.7% de los hogares rurales cuenta con conexión a internet. ¿Funciona, entonces, de manera efectiva la plataforma ‘Aprendo en casa’, teniendo en cuenta las dificultades de conectividad?

Celina Mendoza Ochoa, subdirectora del colegio Nuestra señora de Cocharcas, en el distrito de Paucará (Huancavelica), cuenta que su centro educativo se encuentra en proceso de implementación de la plataforma. “Esta estrategia de ‘Aprendo en casa’ ha sido una sorpresa. Estamos en proceso de implementación, y no es fácil, más aún cuando nuestra institución educativa cuenta con más de 600 estudiantes”, comenta Mendoza.

El primer reto supone contactar a todos los alumnos, explica, ya que muchos de ellos migran en verano a ciudades de la costa o de la selva a trabajar. Comenta que lo primero que tuvieron que hacer es el directorio familiar, es decir, ver si el alumno o los familiares contaban con celular. “Nos hemos encontrado con la sorpresa de que, lamentablemente, muchos alumnos se encuentran varados en la selva, en el norte o en Lima. Otro grupo ha logrado regresar a Paucará a través de la ayuda humanitaria y han cumplido la cuarentena. No podemos esconder la realidad, son varios alumnos que se han visto afectado por el COVID-19”, indica.

Mendoza afirma que no es igual el trabajo a distancia que las clases presenciales y que, incluso, los maestros se encuentran trabajando más de las horas que normalmente estaban acostumbrados a trabajar. Para ella, otra dificultad que se presenta por estos meses es la época de cosecha de la papa nativa, pues muchos padres llevan a sus hijos a trabajar y eso hace que pocos se conecten a través de internet o vean la televisión para seguir recibiendo clases. “El 70% de los alumnos tiene dificultades para conectarse porque no hay señal abierta de TV Perú, solo a través de cable. La radio tiene interferencias y los padres de familia se quejan sobre ello”, precisa.

Mendoza comenta que el Gobierno no se ha comunicado con ellos, ni les ha pedido información de los alumnos para la entrega de las tablets con conexión de internet satelital que se prometió entregar en las zonas rurales. Ella considera que esta sería una buena solución al problema de conectividad.

En el distrito de Tambogrande (Piura) se encuentra Martín Montero, quien lleva trabajando como docente durante muchos años en el colegio 20131, en del caserío Dios nos mire bajo, ubicado a hora y treinta del centro de Tambogrande. Él explica que, en el caserío, la mayoría de los padres no cuenta con celular y no llega el internet, tampoco llega la señal de TV Perú. Inclusive, la mayoría de las personas allá son de extrema pobreza y no cuenta con televisión, además que no llega la señal de Radio Nacional.

Caserío Dios nos mire bajo

Montero detalla que los profesores han repartido los libros a las familias y a las pocas que cuentan con Whatsapp les envían las clases por ese medio. Ya es sabido que los padres tienen un rol preponderante en la educación virtual; sin embargo, Martín ve algunos problemas en ello: “Los padres que iban a las chacras de uva, ahora no reciben ninguna ayuda del gobierno ni central ni el local y no tienen qué comer. Los niños salen a buscar agua potable a una hora del caserío. No están pensando en educación en este momento”. A él le preocupa que esto pueda terminar en deserción escolar.

Darwin Hernández Zeta, regidor de Piura, presidente de la Comisión de Educación de la Municipalidad Provincial de Piura y dirigente comunal, comenta que no existe ningún tipo de apoyo de parte del Gobierno Regional en temas de educación. “Me preocupa porque hay ciertos caseríos donde todavía no hay energía y la gente se mantiene con baterías”, añade.

Para él, el impacto en el campo es fuerte porque en muchos lados no hay qué comer y los niños son dejados prácticamente solos por sus padres, pues la prioridad de estos es alimentar a sus hijos.  También le angustia la idea de que los estudiantes que no logren aprender los contenidos no puedan reintegrarse al sistema de educativo después y así aumente la deserción escolar. “Sí puede haber deserción o, en todo caso, cuando el estudiante se reintegre puede estar desorientado, porque no es lo mismo la educación presencial que la educación a distancia”, precisa.

Un panorama similar se percibe en la selva. Daniela Velásquez, especialista de Enseña Perú que se encuentra trabajando en las comunidades indígenas Awajum (Amazonas), cuenta que algunos de sus alumnos están varados en Chiclayo, mientras que otros se han adentrado a sus comunidades en la selva, por lo que es difícil comunicarse con ellos ya que no cuentan con internet. “Lo que se está generando en los docentes es mucha autonomía en capacitarse y empezar a reinventar cómo llevamos la educación a los estudiantes, y buscar estrategias que complementen el ‘Aprendo en Casa. La plataforma es limitada en temas de acceso y horarios porque los chicos trabajan en las chacras y ayudan en las labores de su comunidad”, detalla.

Comunidades indígenas Awajum en Amazonas.

En su caso, el Ministerio de Educación sí se ha comunicado con las escuelas en esta zona, desde un primer momento. Velásquez ve con cierto optimismo que puedan repartir tablets a los alumnos de tres colegios secundarios. Dice que la conexión a distancia, si se trabaja bien, puede ser un arma contra la deserción escolar. “Se tiene que involucrar a los diferentes actores de la comunidad: a los apus, a la gente de las rondas, a los centros de salud. Ellos deben ser tomados como aliados por los docentes para llegar a los chicos”, afirma.

El sector urbano existe una mayor conectividad, según el INEI, el 63% de los hogares urbanos tiene acceso a internet. A pesar de esto, existen hogares sin este servicio, como es el caso de algunos estudiantes del colegio nacional Andrés Bello del distrito de Pueblo Libre (Lima). Yrma Limo Reaño de Mayorga, quien enseña a niños de 9 a 11 años, nos comenta que la gran mayoría de sus alumnos prefieren la plataforma de internet a pesar de contar con radio y televisión. Sin embargo, no puede hacer uso adecuado esta porque los libros escolares no han sido entregados a tiempo.

Según ella, los profesores se vuelven trasmisores y los padres de familia realizan una labor activa en la educación. “Los profesores estamos incentivando la solidaridad, buscamos que aquellas familias que tienen mejor conectividad envíen las fotos de los ejercicios a aquellas que no tienen la posibilidad de acceder directamente”, agrega.

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No obstante, los casos de deserción escolar no son ajenos en la ciudad. Reaño de Mayorga lamenta que haya padres que dejen a sus hijos de lado –como los tres casos graves de abandono que tiene– y que deban ser las abuelas quienes se preocupen por lo menores. Considera que, en estas circunstancias, a pesar de los problemas, la plataforma ‘Aprendo en casa’ es la única herramienta que les permite llegar a los alumnos.

En la ciudad de Lambayeque se encuentra Patricia González Vélez, directora del colegio inicial Jardín 208- Virgen de la medalla milagrosa. Tiene 207 niños en su colegio. Cuenta que no han podido contactarse con 20 niños a pesar de haber difundido varios avisos. “No es fácil contactarse con todos los alumnos, pues muchos padres han migrado a la sierra por miedo al Covid-19”, comenta. La mayoría de los niños están conectados a través de la televisión, solamente uno se conecta mediante el teléfono, según dice. Todos los padres de familia se comunican por teléfono con los profesores de su colegio y estos les envían los materiales por ese medio. “Lo que le falta integrar a la plataforma es psicomotricidad, que es importantísimo para los niños de inicial”, añade.

Caserío Dios nos mire bajo

 

Los actores: padres, alumnos y profesores

La crisis económica ha hecho que, en muchos lugares, los padres deban elegir entre educar a sus hijos o alimentarles, como en el caserío Dios nos mire bajo. Los testimonios evidencian que existe una buena predisposición de los alumnos para adaptarse a la plataforma y aprender.  En los colegios amazónicos con los que trabaja Enseña Perú, muchos estudiantes se sienten empoderados con la educación a distancia, pues, para ellos educarse pasa por una decisión personal al no contar con el apoyo de sus padres.

Los maestros, a pesar de los serios problemas, se empeñan en adaptarse a las nuevas tecnologías: trabajan más de las horas que solían hacerlo, plantean soluciones creativas al grave problema de la conectividad, y muchas veces están detrás de los padres para que realicen seguimiento a sus hijos. Se esperanzan en que las tablets sean la solución al problema de conectividad.

Telefónica, Andinas de Comunicaciones S.R. y Gilat Networks sobre la mira.

Una fuente cercana al Ministerio de Educación indica que el gran problema es la conectividad. “Se ha visto casos de profesores que tienen que subir la montaña para captar señal y eso es terrible”, precisa.

Explica, además, que el origen del problema está en la instalación de la banda ancha. “Lo que pasa es que el Gobierno ha firmado un contrato hace más de una década con Telefónica y esta no ha cumplido porque se había pactado una banda ancha para toda la zona rural. Recién con la educación remota nos damos cuenta de que no había banda ancha. Todo comenzó en la época de Alan García porque con la compra de las laptops XO necesitábamos de internet. Las laptops no duraron y el internet nunca llegó. Espero que las tablets no sean un gasto insulso del gobierno”, precisa.

Se ha podido corroborar que, en el 2015, en el gobierno de Ollanta Humala, se firmaron diversos contratos de instalación de banda ancha y se incluyen regiones que hoy no tienen una buena conectividad:

 

EmpresasRegionesRecursos del estado
Gilat Networks S.A.HuancavelicaUS$ 97, 273,175.00
Gilat Networks S.A.CuscoUS$ 108, 399,000.00
Gilat Networks S.A.ApurímacUS$ 82, 660, 950.00
Andinas de Comunicaciones S.R.LPiura /TumbesUS$ 98’505, 650.00
Andinas de Comunicaciones S.R.LCajamarcaUS$ 149,600,000.00
Telefónica del Perú S.A.A.LambayequeUS$ 59, 239,294.10
Fuente: Proinversión.

 

Teleeducación: Posibles impactos económicos

Región Amazonas, Educación rural

Diego Castrillón Norabuena es un economista peruano que trabaja en el Center for Global Development en Washington (Estados Unidos). A él le preocupan dos cosas con respecto de la implementación de la educación a distancia tal y como lo está haciendo el gobierno: “Posiblemente aumente la brecha entre los escolares de colegios público y privados, y aumente así las desigualdades socioeconómicas entre ambos. Un mal año educativo puede repercutir en el futuro en los ingresos de dicha persona. También es posible que aumente la tasa de deserción escolar, en el sentido de que la crisis económica de la COVID-19 hará que los padres no tengan suficientes ingresos para invertir en la educación de sus hijos y esto, eventualmente puede aumentar la tasa de trabajadores no calificados a nivel nacional en el futuro. Habría que ver qué están haciendo las universidades tanto publicas y privadas para suplir el vacío que puede surgir en los chicos de quinto de media”.

El Premio Nobel de economía T.W. Shultz sostuvo que la inversión en la educación sostiene el crecimiento; mientras Gary Becker propuso la teoría del capital humano, por la cual se postula que invertir en educación ofrece beneficios en el largo plazo como la obtención de mejores salarios. Esto ha sido plasmado en un informe de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura- OEI, titulado Efectos de la crisis del coronavirus en la educación, en el cual se establece que en caso de que los alumnos no puedan acceder a las plataformas digitales podrían perder el 1% de su salario cuanto tengan entre 30 y 40 años. Parece ser un impacto menor, pero se debe tener en cuenta que esto afecta a toda una generación de estudiantes.

Castrillón hace hincapié en las diferencias que existen entre la educación virtual y presencial. Le preocupa los niños de inicial porque, a diferencia de los estudiantes de secundaria estos requieren de una mayor guía en el aprendizaje. En este sistema virtual, se requiere de la participación de los padres en la educación de sus hijos. “Lamentablemente, muchas veces, los padres no están debidamente preparados para enseñarle a sus hijos. Si un niño de inicial no aprende bien, es posible que arrastre problemas en habilidades blandas o psicoemocionales que en un futuro sí pueden repercutir en su desempeño en el mundo laboral”, precisa.

Para Castrillón, es posible que las tablets que el Gobierno comprará demoren en llegar o, incluso, no lleguen. “Se tiene que velar porque el tema de la distribución sea rápido. La transferencia de las tablets del gobierno central a los gobiernos regionales, de esto a las DRE, de estas a las UGEL y de estas a las familias podría tardar mucho tiempo”, precisa.

A pesar de todas las dificultades, Castrillón considera, al igual que los profesores, que la educación virtual puede mejorar profundamente el sistema educativo peruano. En México el modelo de telesecundarias existe desde 1968 y sirve para llevar educación a zonas rurales y alejadas. Posiblemente ese sea el camino a seguir.


Elaboración:

Investigación: Paul Montjoy Forti

Fotografías: Daniela Velásquez / Martín Montero

Edición: Jair Villacrez /Rodrigo del Castillo