Quiero compartirlo en mis redes:
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email
Camila Vera
Últimas entradas de Camila Vera (ver todo)

El 25 de noviembre el Perú sufrió una bofetada a su dolor. Con brochas, rodillos y una gran pincelada de perversidad, unos sujetos borraron el mural en honor a Jack Bryan Pintado e Inti Sotelo, los jóvenes que fallecieron a causa del impacto de perdigones durante las marchas contra el gobierno de Manuel Merino. La obra, elaborada por el Movimiento Graffitero Peruano y ubicada en Cercado de Lima, era un recordatorio de la lucha de una generación que impulsó a todo un país a exigir democracia.

Está petición dejó sangre en las calles e indignación justificada en el sentir colectivo. Por eso, el enunciado “La pared se limpia, los muertos no regresan”, que acompañó el acto destructivo, se tradujo como una burla a un esfuerzo que ha cambiado la historia de una patria próxima a cumplir 200 años.

A propósito del muralismo como una expresión de protesta, Página en blanco ha elaborado una lista de las obras que han cumplido una función reflexiva en Latinoamérica. Porque la petición, casi súplica, de una igualdad en todos los ámbitos es parte de un territorio que comparte, en palabras de Nicomedes Santa Cruz, “las mismas caras”: Mi cuate / Mi socio / Mi hermano / Aparcero/ Camarado / Compañero / Mi pata / M´hijito / Paisano… / He aquí mis vecinos. / He aquí mis hermanos.

Sao Paulo, Brasil / ¿De qué lado estás tú?

En junio de 2020, y en medio de la incredulidad de Jair Bolsonaro, un mural describió la desafiante actitud del jefe de Estado con respecto a la crisis sanitaria. El político consideraba que el aislamiento era incluso más peligroso que la pandemia porque provocaba un golpe en la economía: «Mucha gente está muriendo de hambre, de depresión, por homicidios», afirmaba.

En la obra están representados el presidente, el covid-19 y los médicos. La referencia es clara: la inconformidad frente al actuar de un mandatario que desatendía la cifra alarmante de un país cuya cantidad de muertos y contagiados era superada solo por Estados Unidos. Ni las medidas de aislamiento ni un resultado positivo de COVID-19 generaron un cambio en la percepción de Bolsonaro: “El remedio es peor que la enfermedad”, insistía.

Barranquilla, Colombia / Hombre oliendo flor

En 2017, El Festival Internacional de Grafiti y Arte Urbano de Barranquilla, Killart, permitió que artistas nacionales y extranjeros desplegaran su talento en quince paredes de la ciudad. Este evento contó con el apoyo de la Alianza Francesa de Barranquilla, de la Asociación Troi3, de la Fundación Lienzo Urbano y de la Secretaría de Cultura, Patrimonio y Turismo del Distrito. Representó una oportunidad para que el artista francés Goin transmitiera su mensaje de conciliación a través del mural titulado “Hombre oliendo flor”. Se trata de un encapuchado que sostiene una flor amarilla en lugar de un arma. La intención era plasmar la metamorfosis urgente que necesitaba el país: de conflictos armados a acuerdos pacíficos.

Buenos Aires, Argentina / Prohibido mirar, prohibido hablar

En 2011, el artista italiano Blu combinó la política y el arte para generar una controversia que ayudara a la población a notar el camino de la vida gubernamental del país. “El mural de Blue representa a un líder de una voluntad poderosa y oscura que será consentida por una masa enceguecida y silenciada”, afirma un medio argentino. Se trataba de una crítica a una ciudadanía conformada con el ritmo político, casi engañada. Dos años más tarde, los artistas Astrid y Nacho retocaron la obra: le añadieron el rostro de una mujer con una rana sobre su cabello rojo. La finalidad era indicar el inicio de un cambio en el pensamiento social.

Santiago, Chile / Manifestación creativa

Esta obra es un fragmento del mural elaborado por la Brigada Ramona Parra, conocida por ser parte del Partido Comunista de Chile (PCCh), para el primer festival de intervención urbana Hecho en Casa, fomentado en el 2012. Tiene como protagonista a una máquina que amenaza con comer todo aquello que encuentre en el camino: al pescador y los productos de su trabajo diario y a los estudiantes que desean «Educación de excelencia para todos los chilenos», «Historia verdadera de Chile, lenguas indígenas” y “Educación gratuita e incluyente. ¡Ahora!». Es decir, acerca al público a un contexto nacional lleno de peticiones justas.

Ciudad de México, México / Homenaje a los héroes de blanco

La pandemia detuvo el trabajo de muchos e incrementó el de pocos. Parte de ese grupo que asumió con valentía la labor de sostener la salud mundial es el personal médico. Por eso, la Subsecretaría de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos del Gobierno de México, el programa de impacto social «Comex por un México Bien Hecho» y el Colectivo Tomate se unieron para aplaudir, a través del arte, el desempeño de estos profesionales.

Se trata de una obra plasmada en la azotea de la Escuela Secundaria Técnica Número 41 Sor Juana Inés de la Cruz y está a cargo del artista gráfico Leo Monzoy. La dinámica para pintar este mural empezó con una serie de entrevistas que los artistas realizaron en las visitas a diversos hospitales de la Ciudad de México. Pero, además de ser escuchados, los protagonistas del sector salud fueron retratados por el fotógrafo ganador del Premio Ariel, Santiago Arau.

«Esta iniciativa fue creada con el propósito de hacer ver a la ciudadanía que el personal de la salud también le teme a la pandemia, sin embargo, su vocación de servicio es más fuerte y es por ello que día a día se ponen al servicio de todo México, especialmente en estos momentos de emergencia nacional», declaró la fundadora del colectivo Tomate, Maribel Benítez, para un medio mexicano.

Quito, Ecuador / Me voy…

Apitatán es un artista famoso no solo por su talento, sino también por el trasfondo social. En sus obras ha intentado plasmar la multiculturalidad de su país y, además, la vinculación entre personajes y enunciados de uso popular. Este mural, por ejemplo, contiene el “me voy a volver”, que es equivalente a “me voy, pero regreso”. Se trata de un mensaje esperanzador y a la vez duro, que demuestra los sacrificios de una población obligada a buscar mejores oportunidades lejos de casa. En alguna entrevista lo calificaron así: “Publicista por error, artista por convicción y creador por naturaleza, Apitatán deja su estela gráfica por donde va”.

Murales con voz de denuncia social hay muchos. En Perú la lista es larga y el espíritu de los artistas por dar a conocer su enfoque, todavía más. El ataque a la obra que conmemoraba el esfuerzo de los dos jóvenes ha representado una motivación para que el tributo sea mayor. Los bocetos y colores engrandecen el orgullo, la voz, pero es meritorio recordar que lo que nunca podrá borrarse es la memoria de un pueblo.