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Afganistán ha estado en el ojo de la tormenta durante el último mes debido a problemas políticos recientes. La retirada de las tropas estadounidenses fue lo que selló y finiquitó la toma del Estado afgano por parte de los talibanes (movimiento y organización militar fundamentalista islámica de Afganistán).

La toma de Kabul (capital afgana) simboliza el triunfo talibán y el final de la guerra contra EE.UU., pues significó la caída del régimen del presidente Ashraf Ghani, quien abandonó a escondidas el país, y de esta manera los talibanes concretaron la toma del control del país.

«Hoy es un gran día para el pueblo afgano y los muyahidines. Han sido testigos de los frutos de sus esfuerzos y sacrificios durante 20 años. Gracias a Dios, la guerra en el país terminó», aseguró , Mohammad Naeem, portavoz de la oficina política de los talibanes, a la cadena de noticias árabe Al Jazeera TV hace unas semanas.

El líder de los talibanes, Mullah Baradar, también celebró el retorno al poder.

«Alcanzamos una victoria que no se esperaba, deberíamos mostrar humildad ante Alá. Ahora es el momento de la prueba, ahora se trata de cómo servimos y aseguramos a nuestra gente, y aseguramos su futuro», señaló en redes sociales.

Según sus declaraciones, los talibanes aseguraron que buscarán una transición de poder pacífica y que los habitantes de Afganistán pueden sentirse seguros de que no estarán en peligro sus vidas y pertenencias.

Participación estadounidense reciente

En 2020, el gobierno de Estados Unidos firmó un acuerdo para retirar sus tropas de Afganistán, en mayo de 2021 empezó la retirada.

Se pensaba que el ejército afgano podría responder a los ataques de los talibanes con aproximadamente 300,000 miembros y un mejor equipamiento. Hace unos meses, pudieron resistir el ataque talibán en Lashkar Gah; sin embargo, sin el apoyo aéreo y militar estadounidense, no soportaron más.

La retirada de las tropas de Estados Unidos de Afganistán comenzó desde el mandato de Donald Trump con el acuerdo que se firmó en Doha en el 2020 con los talibanes, en el que habían negociado un acuerdo de paz. En este trato, los talibanes se comprometieron a no atacar a EE.UU. mientras que los estadounidenses a retirar sus tropas de territorio afgano.

Con la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos se mantuvo la decisión de retirar a los miltares de Afganistán con la idea de sacarlos antes de septiembre de este año. El mandatario aseguró que mantener allí la presencia militar no estaba ya en el interés de su país.

Situación de las mujeres afganas bajo el régimen talibán

Los talibanes han dicho que las mujeres tendrán derechos en Afganistán conforme a la sharía.

Pero las mujeres dicen que es difícil interpretar lo que eso significa dado el pasado del régimen talibán, que en la década de 1990 impuso restricciones a la vida de las afganas.

«Todas seguimos imaginando escenarios horribles como no poder trabajar, estar casada con combatientes talibanes y quedar reducidas a parir niños», se lamenta Zeb Hanifa (nombre inventado) quien pudo comunicarse con la cadena de noticias BBC.

A pesar de que la milicia ha dicho que garantizarán los derechos de la mujer, ya comienza a verse su interpretación religiosa del lugar secundario que deben ocupar en el Emirato Islámico de Afganistán que pretenden crear.

Los rostros femeninos son tapados como parte de las medidas que forman parte del sharía (interpretación de la ley islámica por parte de los talibanes).

Atentados en el aeropuerto de Kabul

Al menos 13 soldados estadounidenses y decenas de afganos murieron cuando un hombre se hizo explotar cerca de la puerta, dijeron funcionarios de defensa estadounidenses, y se produjo otra explosión a unos cientos de pies de distancia, cerca de la entrada del Hotel Baron.

Las imágenes de las redes sociales mostraron las condiciones de hacinamiento peligroso afuera de la puerta en las horas previas a los ataques.

El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Joe Biden, ha condenado este jueves el doble atentado en los alrededores del aeropuerto de Kabul, que se ha saldado con la muerte de 13 soldados estadounidenses y decenas de civiles, al tiempo que ha mandado un mensaje al Estado Islámico, el grupo terrorista que ha reivindicado el ataque: «Los vamos a atrapar y haremos que paguen las consecuencias».

Es la primera vez que el mandatario habla públicamente del atentado, el primer ataque mortal sufrido por tropas estadounidenses en Afganistán desde febrero de 2020. El presidente ha cancelado toda su agenda programada para hoy, en la que había un encuentro con el primer ministro israelí, Naftali Benet, que ha sido aplazado a mañana, viernes, y ha pasado la jornada siguiendo de cerca los acontecimientos en Afganistán reunido con sus asesores.

El ataque se produce a cinco días de la fecha marcada por el propio Biden para el final de la misión de evacuación y la retirada de tropas de Afganistán, el 31 de agosto, si bien el presidente pidió esta semana al Pentágono que cuente con planes de contingencia para posponer la salida «si fuera necesario».

Sin embargo, y pese al atentado, el líder demócrata ha confirmado que Estados Unidos «completará su misión» y va a continuar con la evacuación de refugiados afganos durante los próximos días. «No nos van a parar los terroristas», ha advertido, para después afirmar que ha ordenado que ataquen al ISIS-K y a sus líderes: «Vamos a atacar con fuerza y precisión y vamos a rescatar a los estadounidenses y a nuestros aliados afganos. Estados Unidos no será intimidada», ha enfatizado.