Mirtha vuelve: gabinete Vásquez busca el voto de confianza en el Congreso

Roberto Duran

El paso de Guido Bellido por la PCM tuvo momentos muy álgidos en los primeros 70 días del gobierno de Pedro Castillo. Anuncios como una comisión de análisis del tipo de cambio, una renegociación del contrato de gas de Camisea, la defensa de nombramientos de funcionarios incapaces y una potencial cuestión de confianza ante una censura al ex ministro Maraví atizó las relaciones con el Congreso al punto de que estos hablaran de una vacancia presidencial. El botón nuclear de la Constitución.

Con la renuncia de Bellido y el nombramiento de la progresista Mirtha Vásquez, ex presidenta del Congreso, se buscaba que el gobierno tome un rumbo hacia la gobernabilidad. El primer indicador fue la baja del precio del dólar por debajo de los cuatro soles y la ira del secretario general de Perú Libre, Vladimir Cerrón, al lanzar tweets aduciendo que Nuevo Perú y Frente Amplio habían sido “servidos” y que Perú Libre tiene que exigir su cuota de Poder en el nuevo gabinete.

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No obstante, el nuevo ministro del Interior, Luis Barranzuela Vite, es el socio principal del estudio de abogados defensor de Cerrón y otros militantes investigados por el caso “Los dinámicos del centro”.

Morderse la cola: vacancia y cuestión de confianza

El 20 de octubre pasado, se publicó en El Peruano la Ley N° 31355 –Ley que desarrolla el ejercicio de la cuestión de confianza regulada en el último párrafo del artículo 132 y 133 de la Constitución Política del Perú. Dicha ley fue aprobada por insistencia en el Congreso, al ser observada por el Presidente, con 79 votos a favor, 43 en contra y 3 en abstención.

Dicha norma, que interpreta las competencias de la cuestión de confianza del articulo 132 y 133 de la Constitución, establece que solo cabe invocar dicha institución en materias relacionadas a materias del Poder Ejecutivo relacionadas directamente a la política general de gobierno, excluyendo la aprobación de reformas constituciones ni las que afecten procedimientos y competencias exclusivas del Congreso u otros organismos constitucionales autónomos. La ley también incluye una disposición complementaria que establece que la cuestión de confianza se aprueba o se rechaza luego de la votación y que el resultado de dicha votación se comunica mediante oficio al Ejecutivo.

El carácter explícito de la comunicación de la aprobación o negación de la confianza busca el Ejecutivo no vuelva a considerar una “denegación fáctica”, tal y como ocurrió cuando el ex presidente Vizcarra disolvió el Congreso el 30 de septiembre de 2019, declarada constitucional por el Tribunal Constitucional.

La constitucionalidad de dicha ley es muy cuestionada dentro de la comunidad jurídica al llegar a ser considerada una «ley de interpretación autentica» e inconstitucional. Tanto que el mismo 19, ante la inevitabilidad de su aprobación por insistencia, el Ejecutivo presentó un proyecto de reforma constitucional con carácter de urgencia –lo que prioriza su tramitación en el Congreso– para debatir la reforma del artículo 130, 132 y 133, referido a la vacancia presidencial y la cuestión de confianza. Dicho proyecto de ley eliminaba la vacancia por incapacidad moral permanente, eliminaba el voto de confianza al Primer Ministro y que solo cabía censura a un ministro por material relacionadas al ejercicio del cargo, no por trayectoria personal o cuestionamientos anteriores al nombramiento. La interpelación al ex ministro Íber Maraví dejó mella en el Ejecutivo.

Para aprobar una reforma constitucional se requiere una mayoría calificada de 87 votos en dos legislaturas consecutivas.

Al aprobarse y publicarse la polémica Ley 31355, el ministro de justicia Aníbal Torres anunció que el Ejecutivo presentaría una demanda de inconstitucionalidad contra dicha ley a más tardar el lunes 25.

La demanda fue presentada ante el Tribunal Constitucional por el procurador público especializado en lo constitucional el viernes 22 pasado.

Cuestión de votos y una bancada oficialista que pende de un hilo

El 19 y 20 de octubre la primera ministra Mirtha Vásquez se reunió con las bancadas del congreso – con excepción de Acción Popular y Podemos. Con dichas bancadas se reunió el 21.

Las bancadas de Fuerza Popular (FP), Renovación Popular (RP), Avanza País (AvP), Somos Perú (SP) y Acción Popular (AP) exigen la renuncia del ministro del interior Luis Barranzuela.

Quienes han manifestado su negativa a dar la confianza fueron FP, RP, AvP y una facción de AP.

Partido Morado, Somos Perú, Juntos por el Perú y Podemos anunciaron que se daría el voto de confianza al gabinete Vásquez.

Alianza para el Progreso (APP) y una facción de Acción Popular no han terminado de decantarse por dar o no la aprobación al gabinete, tan propio del juego político. El partido de César Acuña ha tenido protagonismo a la hora de inclinar votaciones a favor o en contra.

No obstante una bancada a prestar atención es a la misma bancada oficialista: Perú Libre

Al nombrarse a Mirtha Vásquez en la PCM se generó un cisma en la bancada de Perú Libre. Una bancada dividida en dos facciones: los cerronistas y la magisterial, cercana al Presidente. El vocero de la bancada Waldemar Cerrón, hermano de Vladimir, declaró que el gabinete Vásquez es una “traición”.

Desde el 6 de octubre hasta ahora la bancada no se ha dividido, puesto que la bancada oficialista dejaría de ser la primera minoría (37 congresistas) y porque Perú Libre perdería presencial en el Consejo de Ministros, entre ellos la presencia del ministro del Interior Luis Barranzuela quien dirige la Policía Nacional, sobretodo que el caso “Los dinámicos del centro” empieza a tener sentencias de impedimento de salida y prisiones preventivas para militantes de Perú Libre. Un matrimonio tortuoso, pero necesario para la sobrevivencia del presidente Pedro Castillo en Palacio de Gobierno.

La presentación de la política general de gobierno a cargo premier Mirtha Vásquez es hoy lunes 25 a las 11:00 a.m. en el Congreso de la República.