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Cerca del 80% de ciudadanos no votaron por ninguna de las opciones de esta segunda vuelta y para la mayoría de peruanos es una elección que podría parecer una pesadilla; sin embargo, las reglas de la democracia funcionan así: si se quieren otros candidatos, mejores candidatos, se necesita participar y ganar esos votos en las urnas, tal y como lo hicieron aquellos dos que están en segunda vuelta.

No se preocupe, esta no va a ser otra columna sobre qué candidato deba elegir; cada uno determinará en base a lo que ve, escucha y lee qué opción es la mejor o la menos mala; pero lo que sí quiere, es recordar la importancia de valorar un equipo, un plan, conocer el estado actual de los recursos humanos del Estado y dejar atrás conductas mesiánicas para resolver problemas públicos.

El Estado peruano no es una mype ni una gran empresa, sencillamente no funcionan igual. Sin embargo, cada cinco años a nivel nacional, regional y local aparecen candidatos que apelan al discurso del salvador, al discurso del redentor, prometen ser “un país del primer mundo”, “cambiarlo todo”, endulzando en aras de cumplir con una narrativa conocida en la comunicación política. Y es que para muchos encargados de las narrativas de campaña, el electorado es un grupo de individuos fáciles de manipular, por lo tanto creen que con la narrativa basta, lo demás ya llegará.

Y he aquí el gran problema, el sector público es un monstruo complejo de gestionar. En la actualidad, nos encontramos en una de las peores crisis sanitarias y económicas de nuestra historia y de acuerdo al INEI la pobreza se ha incrementado en diez puntos porcentuales, más de 150 mil peruanos han fallecido de acuerdo con el SINANDEF. Si no se tienen candidatos con experiencia en gestión se espera que al menos sus equipos lo sean, que al menos sus planes tengan metas concretas sobre lo que se quiere realizar, porque de lo contrario, estamos frente a un real insulto hacia la población y sobre todo hacia el dolor que venimos atravesando.

Más allá de los peligros que representan una y otra candidatura, se comparten aquí las preguntas que deberían responder los candidatos esbozados por Janice Seinfeld del grupo Videnzo respecto a una de nuestras reformas más necesarias, la del servicio civil: a) ¿Qué medidas propone para mejorar el servicio civil en el Estado?, b) ¿Cuál es su postura sobre la Ley Servir? Estas preguntas respondidas por los candidatos y sus equipos nos van a permitir o no tener servicios públicos de calidad, sobre todo en dos de los sectores más afectados durante la pandemia que son salud y educación. Me gustaría que agreguemos una más en relación a este tema, ¿Cómo mejorar las capacidades de los funcionarios y servidores públicos a nivel regional y local? ¿Qué vamos a hacer con las competencias que tienen los Gobiernos Regionales en los sectores ya mencionados?,¿se va a continuar con el mismo planteamiento?¿van a impulsar cambios sobre el tema a nivel legislativo?

Estamos por celebrar nuestro Bicentenario por la independencia, este año iba a ser uno de celebraciones, pero está siendo un año marcado por el dolor y la profunda convicción de tener un Estado que no funcionó cuando más se le necesitó, especialmente en aquellos sectores que no tuvieron posibilidad de conseguir oxígeno por sus altos costos, que no pudo realizarse pruebas con la frecuencia debida, que no tuvo atención primaria de calidad y que en los hospitales a los que llegó solo unos cuantos tuvieron la suerte de salir.

A la persona que gane, que va a gobernar a las personas que vivimos en este territorio llamado Perú, tienen una responsabilidad enorme, pienso que hace mucho no había un reto tan grande sobre este país. Planteamientos claros y equipos son necesarios para tratar de sobrellevar nuestras pérdidas, muchas peruanas y peruanos y sus familias renacieron durante la pandemia, nos merecemos propuestas para afrontar el futuro que nos queda, por nosotros y por el país.