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A seis semanas de las elecciones del 6 de junio, la semana del 26 de abril comenzaba con la resaca de la encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) publicado en el diario La Republica el 25. Pedro Castillo, de Perú Libre, lideraba con 41.5% mientras que Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, tenía 21.5%. Una respetable distancia para los tiempos que corren.

Fujimori comenzaba la semana con actividades proselitistas en el distrito de Lurín, al sur de Lima; por otro lado, Castillo llegaba a Chiclayo desde Trujillo. En la capital de Lambayeque declaró que a la SUTRAN y la ATU de Lima y Callao «hay que desactivarlas», de acuerdo con El Comercio.

El 27 de abril, Fujimori empezaba la gira en Ucayali, región donde ganó en primera vuelta. Afianzar el voto en la selva es una estrategia de la candidata de Fuerza Popular. Castillo llegaba a Piura de madrugada.

Al día siguiente, el excandidato de Avanza País, Hernando de Soto, entraba en escena con un comunicado solicitando inclusión económica a Fujimori y la no politización de la economía a Castillo, además de la intervención de cuatro organismos internaciones para el cumplimiento de las propuestas solicitadas. Esta postura de De Soto no era bien recibida por Fujimori quien no estaba de acuerdo y emplazó a Castillo a explicar sus propuestas en los dos debates presidenciales organizados por el JNE. «No se corra, Pedro, no se corra», remató Fujimori.

Ese mismo día De Soto y Castillo sostuvieron una reunión en un restaurante de Máncora, balneario en el que De Soto estaba de vacaciones. De Soto emitió un comunicado en el que mostraba sus preocupaciones respecto del plan de gobierno de PL y su propuesta hacia un «capitalismo popular». Sin endosar a Castillo, De Soto no mostraba sus cartas. El consultor internacional no explicitaba sus adhesiones para desesperación de su base electoral.

El miércoles 28, desde Tumbes, Castillo replicó a Fujimori que podría debatir con ella «en cualquier plaza de pueblo». «Si es posible, reto a la señora Keiko Fujimori para que el primer debate sea en Puña». Castillo reside en Puña, provincia de Chota, en Cajamarca.

Esa misma noche, Keiko Fujimori aceptó el debate y fijó fecha y hora para el debate: domingo 2 de mayo a las 8:00 p.m. Una rápida respuesta de Fujimori que sentenció con la ya conocida frase «No te corras, Pedro, no te corras». Como si se tratase de un duelo, las satisfacciones exigidas serían correspondidas por Fujimori.

Al día siguiente, Pedro Castillo respondió a Fujimori enmendando la fecha y hora del debate, la nueva fecha sería el sabado 1 de mayo a la 1:00 p.m. en la Plaza de Armas de Chota.

Si bien ya estaba emplazado Castillo, la logística de la organización del debate se convertiría en el principal dolor de cabeza hasta el cierre de esta nota. Según el reportero Sebastián Ortiz de El Comercio, el JNE no organizaría el debate de sábado por razones «logísticas». Perú Libre y Fuerza Popular no estaban de acuerdo si quiera para los debates oficiales del JNE. La improvisación haría su puesta en escena una vez más.

Ante la nueva fecha y hora para el debate, Keiko Fujimori aceptó la nueva fecha. La candidata del fujimorismo esta dispuesta a debatir con Castillo no importara la fecha, hora o lugar. Fujimori tiene experiencia en debates. Esta es su tercera elección presidencial.

Alrededor de las 3:30 p.m. del 29, Pedro Castillo era trasladado a la clínica La Luz en Lince por una «descomposición respiratoria». Un giro dramático en la campaña puesto que los mitines que realizaba Castillo eran presenciales e incumplian las normas de distanciamiento social a causa de la pandemia de COVID-19 en el Perú. Castillo mismo había contraido el virus en diciembre de 2020.

El candidato de Perú Libre había sido diagnosticado con una inflamación de la faringe o faringitis. Castillo reafirmo su voluntad de debatir con Fujimori el sábado 1 de mayo.

El 30 se publicó, en Perú 21, la encuesta de Datum, la cual daba 44% a Castillo y a 34% a Fujimori. La distancia entre ambos candidatos era ahora de solo 10 puntos porcentuales. Desde la emisora RPP, Daniel Titinger, jefe periodistico, ofreció a ambos candidatos que sea estación de radio la que organice el debate del sábado. La emisora ya había enviado a la periodista Patricia del Rio a Chota y se encontraban inspeccionando la parte técnica de la cobertura. Desde Jaén, Fujimori accedió a que RPP organice el debate. El debate parecía ineludible.

Esa misma tarde, Noel Rafael, presidente de la Central Provincial de Rondas Campesinas de Chota, garantizaba la realización del debate en una entrevista a Canal N. La municipalidad provincial de Chota asumiría la organización del debate. Los ejes temáticos no se habían definido hasta ese entonces. Desde Lima, el ministro del Interior José Elice había establecido coordinaciones para garantizar las medidas sanitarias, el orden publico y la seguridad de los asistentes al debate. La incipiente organización del debate no daba señales visibles de seguridad para los asistentes al debate, entre partidarios de ambos candidatos, vecinos y corresponsales periodísticos.

Si bien el representante local de Perú Libre, Víctor Cabrera, negaba la posibilidad de realizar el debate por falta de condiciones, esta postura cambió luego del establecimiento de un comando Covid, informó La República.

El equipo de prensa de Perú Libre decidió que los moderadores sean periodistas locales. Al final se decidió que sea el periodista, Carlos Idrogo, quien modere el debate. El representante de Fuerza Popular accedió. Mientras tanto los ejes temáticos eran una incógnita. Fujimori expreso su molestia por el hermetismo de los organizadores. Nano Guerra García estaba camino a Cajamarca para agilizar coordinaciones por parte del fujimorismo.

A la medianoche de hoy sábado 1 de mayo recién el comité organizador había establecido los temas del debate sin explicitar si existe réplica o dúplica como reporta el tweet del periodista de Latina, Alindor Vásquez.

Al cierre de esta nota, Keiko Fujimori había confirmado su asistencia al debate. Pedro Castillo se reuniría con los ronderos de Chota a las 10:00 a.m. ¿Se realizará finalmente el debate? Eso esta en veremos, pero lo que sí se ha podido ver es la absoluta falta de coordinación, preparación y respeto a las medidas sanitarias. El Perú está inmerso en la segunda ola de COVID-19 y, por no quedar como un cobarde, se esté pudiendo convertir el debate en un foco infeccioso incontrolable en un país con un sistema sanitario colapsado y exhausto. Quizás estemos a puertas de que suspendan el partido por falta de garantías. La pandemia no perdona.

[ACTUALIZACIÓN]

El comité organizador del debate cumplió largamente con las expectativas y despejó las dudas sobre las medidas de distanciamiento social que se tenían sobre el evento, pese a la brevedad para su organización. El pueblo de Chota hizo respetar el orden público, especialmente cuanto simpatizantes del fujimorismo entraron a la plaza de armas con banderolas y signos distintivos de Fuerza Popular. El papel de los moderadores permitió el fluido cambio de pareceres entre los candidatos. Chota dio el ejemplo.